Una escuela a varios tonos: Literatura y otras artes en la construcción de subjetividades


Sara Julieth Gallego Caro1

Felipe Paniagua González


Resumen

Este texto articula los desarrollos teóricos y metodológicos del proyecto de grado denominado Una escuela a varios tonos: entre óleos, cantos, cámaras y literatura, a propósito de la formación estética y la construcción de subjetividades. Se trata de una apuesta por la formación literaria y artística a partir de vínculos metaartísticos2 orientados a la generación de prácticas educativas que partan de la sensibilidad y la inquietud por la existencia propia, del otro y del mundo y potencien, de este modo, la invención de países simbólicos y poéticos que inspiren nuevas formas de ser y de habitar los tiempos actuales.


Palabras clave: literatura, arte, escuela, formación estética, construcción de subjetividades, investigación basada en artes.



Apertura: tonalidades, disonancias y escalas, a propósito de la literatura y el arte en la escuela

Es innegable que la sociedad humana ha cambiado considerablemente durante las últimas décadas y, uno de los factores que ha provocado esto es la forma en la que nos comunicamos, pues las nuevas tecnologías, a la orden de la globalización, han facilitado los procesos para enviar, recibir información y estar en contacto con los otros, y aunque sería categórico afirmar que estos cambios y transformaciones son en su totalidad negativos, pues desde el campo académico y cultural han permitido que muchas personas accedan a conocimientos invaluables, es necesario reconocer que algunos de sus usos han afectado y modificado la manera en la que se relacionan e interactúan los seres humanos, la forma de verse a sí mismos y a los otros. Esta situación repercute directamente en el campo de la educación, puesto que la labor docente consiste en la constante interacción con los otros; por ello, se hace imprescindible que los maestros conozcan a profundidad lo que amenaza el acto comunicativo y, por extensión, los procesos de aprendizaje, para crear rutas de enseñanza en donde la historia y la vida se conjuguen en las aulas de clase, impregnando a la sociedad de nuevas maneras de habitar el mundo.

El proyecto moderno ha promulgado la razón exacerbada, una falsa individualidad y la pérdida de la libertad, y la escuela, tal como lo señala Pablo Pineau3, se ha encargado de afirmar esta postura. Sin embargo, creemos que la educación misma es la encargada de encarar estos vestigios en esta imprecisa posmodernidad, es la llamada a vestirla de otros tonos. Como maestros creemos que somos seres sentipensantes4, es decir, que somos sensibilidad y razón, y es fundamental alimentar el espíritu crítico desde la construcción de vínculos interpersonales, donde el encuentro con el otro nos permita crear-nos y favorezca la construcción subjetiva, pues nos decantamos por una apuesta pedagógica en donde las singularidades sean válidas y la educación sea plural y no monocromática.

Es por ello que, le apostamos a la enseñanza de la literatura como una práctica que trasciende la transmisión del conocimiento del área de Humanidades, Lengua Castellana y los enfoques instrumentalistas5 desde los cuales se ha abordado el saber literario, con el fin de pensar en este acto educativo (enseñar literatura) como una posibilidad de potenciar la construcción de subjetividades en los estudiantes, a través de los ecos generados a la luz del cuento, la poesía, la novela, el teatro, etc. (en síntesis todo lo que implica dar apertura al mundo literario), apelando así, a la movilización de sensibilidades que permitan enriquecer el aprendizaje. Estos abordajes se potencian en los cruces con otras artes como la pintura, la música, la fotografía y el cine, lo que permite ampliar las conexiones metaartísticas y el despliegue de las posibilidades expresivas y estéticas. Es así, como nos preguntamos: ¿Qué condiciones de posibilidad genera la relación entre la literatura y otras artes (música, pintura, fotografía y cine) para la formación estética y la construcción de subjetividades en la escuela?


Perspectivas teóricas en tres tonos

La oposición trillada entre el arte y la vida, entre pensar, en el sentido más amplio, y vivir no debería tener más vigencia” (Cristian David)6.

El sueño de una escuela a varios tonos nace del deseo de promover unos espacios más poéticos y artísticos que potencien el despliegue estético y subjetivo en maestros y estudiantes y, con esto, crear países - siguiendo a Freire (2015) y Cruz Kronfly (2016) - alternativos y simbólicos donde los sueños y las utopías tengan vías libres para repensar un mundo mejor, un mundo más sensible, más colorido, más policromático. Es por este motivo que nos preguntamos por las maneras que el arte tiene para afectar al sujeto, transformarlo y crear conciencia de sus prácticas estéticas, y de la mano de esta pregunta se entrelaza el interrogante por el cuerpo y los procesos de subjetivación generados en la escuela a través de la enseñanza de la literatura y las artes, para volver sobre el quehacer del maestro.

Primer tono: Formación literaria. Creemos que es indispensable abogar por una razón literaria, ya que esta, tal como lo sugiere Mèlich (2003), es “[…] una razón atenta a la palabra del otro, habla para alguien que no solamente tiene orejas sino también boca” (p. 37), lo cual indica que es necesaria para posibilitar encuentros con el alma propia y con el otro, es un viaje a través de la sensibilidad, tanto de aquel que escribió la obra literaria como aquel que se aventura al goce estético de descubrir a través de cada palabra un mundo de ensoñaciones. Es por esto que los maestros del área de Lenguaje deben abogar para que la lectura literaria sea un ritual donde las emociones (el amor, la pasión y la importancia que le adjudicamos al texto poético) y los encuentros espirituales (con el alma propia y las otras que habitan el mundo conmigo) permitan un devenir en la existencia, ya que, los seres humanos tenemos cuerpos que leen y escriben (Petit, 2015) a partir de la sensibilidad del lector. Es por este motivo, que como maestros debemos agenciar procesos donde la literatura presente mundos posibles que a contraluz propongan radiografías para vivir juntos, o como dice Petit, escribir geografías lectoras (Petit, 2015).

Segundo tono: Formación estética, una conversación politonal entre filósofos. Foucault (1994) propone que es necesario hacer de la vida una obra de arte, para ello plantea que es imprescindible el cuidado de sí y las prácticas de libertad, en la medida en que ambas permiten la construcción de una conciencia reflexiva, donde el sujeto vuelve sobre los modos de subjetivación que lo constituyen. Es importante enunciar que estas prácticas sugieren la postura ontológica y ética que aquel asume ante la vida propia, del otro y el mundo desde un diseño interrogativo de la realidad, lo cual favorece que la sensibilidad aflore en el alma de estudiantes y maestros. Por su parte, Deleuze postula que “[…] el arte nunca es un fin, sólo es un instrumento para trazar líneas de vida” (Deleuze, 2000, p. 191), líneas que son indispensables para que las experiencias creen cartografías rizomáticas, es decir, estéticas, las cuales evidencian que el arte es un elemento fundamental para que el hombre pueda pensar su vida, pueda dibujarle nuevos modos o rutas a la mirada propia y con esto darle unas nuevas respiraciones a la existencia. Al igual que estos dos pensadores, las voces de Farina (2005), Maillard (2017) y Bauman (2008), configuran una apuesta por volver a re-flexionar y re-presentar el mundo, y con esto avivar las manifestaciones artísticas, pero también la posibilidad de crear-se-nos en compañía.

Tercer tono: Construcción de subjetividades poéticas y artísticas. La modernidad ha contribuido a la fragmentación del sujeto, lo que ha implicado que los ciudadanos basados en una supuesta educación cívica se olviden de preguntarse por el problema de lo que implica estar siendo, es decir, que la modernidad se ha encargado, a través del uso exacerbado de la razón, de eliminar aquello que nos hace seres en movimiento. Como lo indican Prada y Ruiz (2006), debemos reconocer que “[…] somos cuerpo, lenguaje, inconsciente, pulsión, historia” (p. 2). Es por este motivo, que es necesario poner el acento en la formación del ser, pues es fundamental tener conciencia de que habitamos en un mundo compartido y, por ende, lo que somos también lo configura aquel que coexiste conmigo, pues “[…] son las historias del otro- sus relatos, sus haceres, su arte- la que nos permite la reconstrucción y re-escritura de nuestra propia historia, de nuestra propia subjetividad” (Prada y Ruíz, 2006, p. 18). Necesitamos comprender que pensar-se supone el presente en primera persona del plural, es decir, nos incluye a todos y, por consiguiente, los procesos de construcción de subjetividades se desarrollan en compañía, como lo enuncia Guattari (1996), “[…] la subjetividad es plural y polifónica […] no conoce ninguna instancia dominante de determinación que gobierne a las demás instancias a una casualidad unívoca” (p.11). Unido a esto, Ruiz y Prada (2012) sostienen que “El posicionamiento es lo que permite que la subjetividad política se apoye en los aprendizajes” (p. 75), que están mediados a la luz de las experiencias compartidas que deja el convivir en una comunidad.


Artesanos7: la investigación basada en artes como apuesta tonal para avivar la esperanza

La Investigación Basada en Artes (IBA) es una metodología de corte cualitativo que propicia “[…] espacios de encuentros en los cuales es posible resonar juntos” (Torregrosa y Falcón, 2013, p. 56), a propósito de considerar que el arte es una experiencia de encuentro de palabras, imágenes y sonidos, es una aventura donde la razón y la sensibilidad emprenden juntas un viaje que privilegia la creación artística desde la reflexividad e interpretación propia y en colectivo de las maneras de metaforizar y simbolizar nuestros pasos, nuestros viajes, nuestros (des)-encuentros; desde a/r/tografías8 que nos permitan comprendernos holísticamente en la imaginación, la creatividad y las sorpresas del acto creador.

Es por esto que decidimos trabajar desde la modalidad de talleres en donde lo literario y lo artístico siempre estuvieron presentes, pues estos nos brindaron la posibilidad de crear en compañía, resonar conjuntamente, viajar al interior de las geografías humanas, forjar líneas de sensibilidad y de vida, esas que dieron paso a la palabra escrita, a la creación de conceptos o a la narración de la experiencia, en este caso, por medio de diversos lenguajes simbólicos como dibujos, fotografía, cine y música. A continuación, enunciamos de forma breve las experiencias vividas en la Institución Educativa María Auxiliadora9.

El primer taller lo nombramos: Colores y enigmas, a propósito de reconocer la poética del alma: policromías sobre la propia vida, el mundo y los otros. En esta propuesta las artes que nos convocaron fueron la literatura y la pintura, un dúo que, sin duda alguna, nos brindó la posibilidad de darnos el permiso de dejar volar la sensibilidad, de hacernos preguntas, de pensarnos y leernos. Por ello, dos de las actividades llevadas a cabo con nuestros estudiantes fueron la creación de una paleta de colores en donde las palabras y los tonos se combinaron para plasmar sobre papel lo que en ese momento habitó al interior de cada uno y la respuesta a la pregunta ¿cuáles son tus por qué? Dos juegos entre palabras y colores que pusieron a correr por nuestras manos vinilos y voces. A continuación, compartimos algunos fragmentos de las producciones de nuestros estudiantes.

Aquí navegamos entre claroscuros, pues, para Daniela (estudiante de séptimo), el “negro: es la tristeza de alguien que le hace daño a otra”, y para Harold (estudiante de noveno), el “Blanco: es igualdad, liberación. Es el color más difícil de entender porque se puede reflejar, para mí, libertad o desolación”. El azul, dice Felipe (estudiante de noveno) “es tranquilidad, es paz”, y unido a esto, Valeria (estudiante de noveno) dice “El azul significa el cielo, las estrellas, las nubes, significa pasión y fuerza” y quizás, al igual que Lucas (estudiante de noveno) necesitemos colores alegres, o como él mismo lo señala, “El amarillo es para mí una felicidad inmensa”.

Unido a las paletas de colores, es importante enunciar los por qué de Sara Alexandra (estudiante de grado séptimo) quien escribe “¿por qué mataron a mi papá?”, y sumado a esto, la voz de Leovanis, Isabella y Valeria (estudiantes de noveno) quienes concuerdan al preguntarse “¿por qué existen la violencia y las guerras?” Esos interrogantes son vitales para caminar por la memoria, ya que dan apertura para transitar por nuestro cuerpo, por nuestras palabras, eso que tanto nos inquieta, y al concientizar estas interpelaciones se genera un proceso de apropiación del pasado, para revisitarlo y metaforizarlo en el presente, y con esto lograr, tal vez, construir un futuro donde no existan la violencia y la guerra, un futuro pintado de blanco y esperanzas, como lo sugiere Johan Martínez (estudiante de séptimo).

El taller número dos se tituló: Entretejidos entre el cine y la literatura: los rodajes de la palabra y la imagen en la escenificación de la vida y el gesto crítico ante el mundo, el cual nació de la idea de potenciar el posicionamiento crítico de los estudiantes ante algunas realidades sociales a las que asistimos; quisimos brindarles una experiencia diversa en donde el texto y la imagen se conjugaran aportando a la decodificación, comprensión e interpretación de asuntos que, como ciudadanos del mundo nos atañen, además, de tratar de establecer cruces entre los rodajes, las letras y la mirada, esas conexiones metaartísticas que posibilitan una lectura más amplia por medio de las cuales afloran nuevos sentidos y maneras de vivir. Así, fue como por medio de la visualización de cuatro cortometrajes, una película10 y la lectura de microcuentos, nos decidimos por crear nuestros propios cortometrajes.

El tercer taller se tituló: Recordar, desarmar y amar: la mirada profunda a la memoria histórica reciente de Colombia, desde los lentes de la fotografía y la literatura11. En este le apostamos a la necesidad de volver sobre las huellas de nuestro pasado, a las cicatrices que ha dejado la guerra, a los éxodos asistidos por nuestra patria, los reflejos del dolor sobre los rostros, sobre nosotros mismos, sobre la memoria histórica de nuestro país. Esta fue una invitación para re-crear y re-cordar lo que hemos sido y venimos siendo a la luz de algunos acontecimientos sociales que como país nos conciernen, es por ello que esta apuesta se centró en el trabajo con la literatura y la fotografía desde la narrativa, los nexos que habitan en ambas artes como posibilidad de contar, narrar y condensar un momento a través de la pluma o el lente. Entre las actividades que realizamos leímos poesía y escribimos lo que nos suscitaron aquellas letras, creamos series fotográficas y las imágenes las convertimos en textos; este taller fue realizado con el propósito de generar espacios de reflexión en torno a las artes mencionadas como posibilidad de pensar la memoria histórica, favoreciendo así la creación de un entretejido semiótico de la experiencia con la guerra, la violencia, los éxodos y la paz.

Es así como la poesía y la reflexión se tomaron nuestra aula en el espacio de Lengua Castellana, pues, en compañía de poetas como Jotamario Arbeláez, Santiago Mutis y Piedad Bonnett12 pudimos reflexionar acerca de lo que implica escribirle epitafios a la guerra, pues esto nos permite, “[…] preguntarnos por cómo despedir la guerra y creemos que es necesario construir grupos de memoria para comprender que la guerra ha sido un capítulo que ha abarcado toda nuestra historia, y que para continuar y escribir uno con otros colores y más pacífico es necesario escribir ese pasado para no repetir estos actos en ese futuro que tantos soñamos”, como lo señalan Vanessa, Luisa, Sara y Estefanía (estudiantes de noveno). O como lo señalan sus compañeros Felipe, Samanta y Carolina, “Debemos unir los fragmentos de la historia a partir de los recuerdos, es decir, traer al presente ese pasado que nos dejó cicatrices y crear con esto otros caminos para la paz”, y para ello, es fundamental reconocer que “Somos hombres y mujeres con cicatrices que reconocen el sufrimiento por el que han pasado y a veces, lo acarician para reconciliar eso que el cuerpo refleja” (Harold, Valentina, Andrés, Adrián, estudiantes de noveno).

Los talleres realizados nos permitieron comprender, que el maestro debe revisitar su casa, es decir, su cuerpo con extrañeza, pues después de desarrollar sus apuestas formativas su espacio interior ya no es el mismo. Y a su vez, la casa de nuestros estudiantes no es la misma, pues transitar con historias de pintores que se suicidan13 y dejan interrogantes generaron intersticios para habitarse de otra manera. En palabras de Harold (estudiante de noveno) “[…] a veces, el alma también tiene hambre de ella misma, por eso nos preguntamos por la vida y la muerte”. Inquietudes que nos posibilitan a maestros y estudiantes colorear óleos poéticos donde la mano trace rutas para interrogar-se y encontrar-se, para crear otros mundos posibles desde el lente humano del encuentro. Es innegable que la práctica pedagógica genera en los maestros la posibilidad de viajar hacia sus Ítacas, esas que favorecen salir de nosotros mismos para habitarnos.


A modo de conclusión: cromatismos para crear escuelas po(e)sibles

Creemos que, los maestros tenemos el deber de crear escuelas más coloridas donde la vida acontezca, y por esta razón abogamos por la necesidad de que las expresiones artísticas se apoderen de lo cotidiano (Petit, 2015), que lo coloreen y creen escuelas po(e)sibles para favorecer habitancias sensibles desde lo poético, pues necesitamos lugares para el encuentro, para la creación de nuevos versos para la existencia, versos que acallen las violencias, y nos devuelvan los caminos hacia la paz y hacia nosotros mismos. Estamos ante el acontecimiento de una nueva cartografía, la invención artística ha construido unos nuevos horizontes, donde es posible re-existir en compañía, donde maestros y estudiantes pueden imaginar un futuro policromático, en el que se reconocen los matices que cada uno le imprime a ese sueño común de transformar las escuelas en centros culturales y artísticos, pues “[...] la vocación de los hombres no es cosificarse sino humanizarse” (Freire, 2015, p. 156), con el otro y lo otro dentro de ese entramado construido de palabras, imágenes y territorio. Es por esto que, consideramos fundamental que, maestros y estudiantes artistas creen escuelas donde “[…] Tal vez nuestra semilla / puede hacer crecer/ las raíces de nuestra vida” (Fragmento del poema de Ana María, estudiante de séptimo).


Referencias bibliográficas

Bauman, Z. (2008). El arte de la vida. Buenos Aires: Paidós.

Cruz Kronfly, F. (2016). La patria del idioma literario. En La sombrilla planetaria. Modernidad y postmodernidad en la cultura. Medellín: Sílaba Editores.

Deleuze, G. (2000). Foucault. Buenos Aires: Paidós.

Farina, C. (2005). ARTE, CUERPO Y SUBJETIVIDAD. Estética de la formación y Pedagogía de las afecciones (Tesis Doctoral). Barcelona: Universidad de Barcelona.

Foucault, M. (1994). Hermenéutica del sujeto. Madrid: Ediciones Endymión.

Freire, P. (2015). Pedagogía de los sueños posibles. Por qué docentes y alumnos necesitan reinventarse en cada momento de la historia. Argentina: Siglo Veintiuno.

Guattari, F. (1998). El nuevo paradigma estético. En Nuevos paradigmas, cultura y subjetividad. Madrid: Paidós.

Maillard, C. (2017). La razón estética. España: Galaxia Gutenberg.

Petit, M. (2015). Leer el mundo. Experiencias actuales de transmisión cultural. Argentina: Fondo de Cultura Económica.

Ruiz Silva, A. y Prada Londoño, M. (2012). La literatura y la configuración de subjetividad política. En La formación de la subjetividad política. Propuestas y recursos para el aula, pp. 56 – 59. Buenos Aires: Paidós.

Torregrosa Laborie, A. y Falcón, R. M. (2013). El viaje errático de la investigación. En Revista Educación y Pedagogía. 25 (65-66). 114-123. Medellín: Programa Editorial Universidad de Antioquia.

Vásquez Rodríguez, F. (2008). La enseña literaria. Crítica y didáctica de la literatura. Bogotá: Kimpres Ltda.

1 Estudiantes de la Licenciatura en Educación Básica con énfasis en Humanidades, Lengua Castellana de la Universidad de Antioquia, sede Medellín. Correos: sjulieth.gallego@udea.edu.co; felipe.paniagua@udea.edu.co

2 El profesor Pedro Agudelo Rendón en su libro Cuadros de ficción, señala que es necesario realizar lecturas ecfrasticas que propicien una lectura viva, dicha lectura parte de lectura crítica y sensible, pues para realizarla es necesario recurrir a la función metaartística, es decir, estudiar, comprender, acercarse y enseñar arte a través del arte. De ahí, que sea de suma importancia realizar “…] una reflexión metaartística” (2015, p. 29), cada vez que nos acerquemos a una obra.

3 En el texto ¿POR QUÉ TRIUNFÓ LA ESCUELA? O la modernidad dijo: “Esto es educación”, y la escuela respondió: “yo me ocupo” (2001) de Pablo Pineau, se enuncian las diversas relaciones que se tejieron entre el proyecto moderno y la escuela. En este texto el autor reflexiona sobre cómo el desarrollo de la escuela se dio de manera simultánea con la modernidad, lo cual influyó a que esta se convirtiera en una máquina de educar.

4 Este concepto se puede ampliar en Una sociología sentipensante para América Latina (2009), libro compilado por Víctor Manuel Moncayo, donde se encuentra el pensamiento de Fals Borda a partir de sus trabajos con la comunidad.

5 Fernando Vásquez Rodríguez en su texto El Quijote pasa al tablero: algunas consideraciones sobre la enseñanza de la literatura (2008), sugiere que la enseñanza de la literatura a lo largo de la historia ha asistido a diversos enfoques, entre ellos, podríamos mencionar los estudios en torno al autor y su obra, los estudios socioculturales (época y contexto) en los textos literarios, los estudios formalistas y estructuralistas en la literatura y como última corriente importante, tendríamos la estética de la recepción.

6 Citado por Petit, M. (2015) en Leer el mundo. Experiencias actuales de transmisión cultural, Argentina: Fondo de cultura económico, p. 175.

7 La palabra artesanos viene del italiano artigiano, palabra que sugiere un arte planeado, detallado que favorece la invención de aquello que se realiza, igualmente, está asociada a la raíz latina ars o artis que traduce arte, es decir, proceso donde se hace, se coloca y se ajusta algo con un objetivo. Razón por la cual, decidimos decantarnos por la figura de artesano en nuestra propuesta didáctica, pues allí confluyen, en nuestro quehacer de maestros la planeación, la motivación, la mediación, tal como lo sugiere Vásquez Rodríguez (2008). La imagen del artesano también se ha asociado a la figura de grandes pintores que, en su taller, creaban arte desde los parámetros que ellos mismos se planteaban, un ejemplo de esto es Leonardo da Vinci, quien construyó sus más grandes obras en un espacio específico y adecuado para la invención. Es interesante pues, nombrar la apuesta didáctica como un taller de artesanos donde maestros y estudiantes crean.

8 La Investigación Basada en Artes tiene como principal impronta el uso de elementos artísticos, de ahí que sea importante apostarle a una narrativa artística centrada en el ser humano, en sus intenciones, experiencias, deseos y necesidades, lo que implica precisamente un ejercicio de reflexividad y de indagación sobre sí mismo. Desde esta perspectiva, es necesario crea a/r/tografías desde la escritura, desde lo visual (pintura, fotografía o cine) y desde instalaciones (Hernández y Fendler, 2013, p. 116) que sirvan como cartografía (es decir, mapa de indagación), pero que, a su vez, estas rutas trazadas se despliegan como un arte, a propósito de experimentar la creación.

9 Esta institución educativa se encuentra ubicada en la vereda Palenque del municipio de Sabaneta, Antioquia. Es la I.E. donde hemos desarrollado nuestras prácticas pedagógicas I y II (en los semestres 2018-2 y 2019-1). Este plantel educativo nos ha acogido como maestros en formación, es el lugar donde hemos desarrollado nuestras apuestas educativas.

10 Los materiales audiovisuales utilizados en el desarrollo de este taller fueron: la película Cafarnaúm (2018) del director cinematográfico Nadine Labaki , los cortometrajes: SEMPITERNO, raíces inocentes (2016), Jhonatan Bedoya y Derly Morales , El poeta danés (2006) de Torill Kove , Día y noche (2010) de Tedy Newton y Piper (2016) de Alan Barillaro.

11 Se realizó una lectura semiótica con los estudiantes de cuatro series fotográficas: Requiem NN (2006 - 2013), del fotógrafo Juan Manuel Echavarría, Río Abajo (2008) y Sudarios (2011), de la fotógrafa Erika Diettes, y algunas fotografías de Mirar de la vida profunda (2015), del fotoperiodista Jesús Abad Colorado.

12 Los invitamos a leer dos corpus de poemas que versan sobre la necesidad de crear unos versos para la guerra, la memoria y la esperanza. El primero es un artículo publicado por la Revista Arcadia, titulado: 16 poemas sobre la violencia en Colombia (2019, [en línea]: https://bit.ly/2DZF4no); el sugundo es una compilación realizada por el grupo Crear en Salamanca, titulado: Colombia, entre la guerra y la paz. Poemas escritos y voceados en medio de la violencia y la incertidumbre (2016, [en línea]: https://bit.ly/2DZ3Bc8).

13 Mi amigo el pintor (1989), de Lygia Bojunga, es una novela que relata cómo se gesta la amistad entre Claudio, un niño de nueve años de edad y su amigo el pintor, la historia se desarrolla alrededor de la muerte del artista, las preguntas que se generan en el interior de Claudio por este suceso, el vínculo que nació entre ambos a través de los días, el compartir, el color de sentimientos como el amor, la nostalgia, la muerte, la tranquilidad, la felicidad etc, y, debido a ello se acude a la reflexión sobre el mundo, los otros, la vida y la sensibilidad en la búsqueda del entendimiento de las pasiones humanas.