Original article

Cuidado humanizado desde la percepción de pacientes oncológicos del sur de Chile

Humanized Care from the Perception of Oncology Patients from Southern Chile

Cuidado humanizado a partir da percepção de pacientes com câncer no sul do Chile

Tannia Navarrete-Correa1,4  
Flery Fonseca-Salamanca2,5  
R. Mauricio Barría3,4  


1 Enfermera, Magíster. Email: tannia.navarrete@uach.cl         https://orcid.org/0000-0001-7934-6669
2 Tecnólogo Médico, Doctora. Email: flery.fonseca@ufrontera.cl      https://orcid.org/0000-0003-1171-3105
3 Enfermero, Doctor. Director Instituto de Enfermería. Email: rbarria@uach.cl. Autor de correspondencia        https://orcid.org/0000-0002-3764-5254
4 Instituto de Enfermería, Facultad de Medicina, Universidad Austral de Chile. Valdivia, Chile.
5 Facultad de Medicina Universidad de la Frontera. Temuco, Chile.


Conflictos de interés: Ninguno

Recibido: Diciembre 12, 2020.

Aprobado:
Mayo 11, 2021.

Cómo citar este artículo: Navarrete-Correa T, Fonseca-Salamanca F, Barría RM. Humanized Care from the Perception of Oncology Patients from Southern Chile. Invest. Educ. Enferm. 2021; 39(2):e04

DOI: https://doi.org/10.17533/udea.iee.v39n2e04

 
https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0



Abstract

Objective
. This work sought to determine the perception of behaviors of humanized nursing care and its relation with sociodemographic and clinical variables in patients hospitalized in a Hemato-Oncology Department. Methods. Analytic cross-sectional study conducted with 51 patients hospitalized in the Hemato-Oncology Unit at Hospital Base Valdivia, Chile. A survey containing sociodemographic and clinical information was applied together with the questionnaire on Perception of Behaviors of Humanized Nursing Care 3rd version” -PBHNC 3v (32 items distributed in the categories: Qualities of nursing work, Openness to nurse-patient communication, and Willingness to care). Results. Of the participants, 51% were women, with mean age of 46.5±16.6 years; 54.9% were diagnosed with Lymphoma and 78.4% were in the treatment induction stage. In 30 of the 32 items of the instrument, > 90% of the participants evaluated compliance with the behavior of caring at level of “always”. By categories, it was observed that for “Willingness to care” there was significantly lower score among patients from 18 to 49 years of age (p=0.0455). For the category “Openness to nurse-patient communication” lower median score existed in patients with Myeloma (p=0.0043) and in patients in the Remission-Consolidation stage (p=0.0084). Days of hospitalization were associated significantly with the category “Willingness to care”, being lower with 16 days and more (p=0.0242). Conclusion. High frequency was observed of humanized-care behaviors and small differences in their assessment that were associated with demographic factors like age, and clinical factors, like diagnosis, treatment stage, and days of hospitalization.

Descriptors: humanization of assistance; oncology nursing; nurse-patient relations; health education.


Resumen

Objetivo
. Determinar la percepción de comportamientos de cuidados humanizados de enfermería y su relación con variables sociodemográficas y clínicas en pacientes hospitalizados en una Unidad de Hemato-Oncología. Métodos. Estudio transversal analítico realizado con la participación de 51 pacientes hospitalizados en la Unidad de Hemato-Oncología del Hospital Base Valdivia, Chile. Se aplicó un formulario que contenía información sociodemográfica, clínica y el instrumento Percepción de Comportamientos de Cuidados Humanizados de Enfermería 3ª versión” -PCHE 3v (32 ítems distribuidos en las categorías: Cualidades del hacer de enfermería, Apertura a la comunicación enfermera(o)-paciente y Disposición para la atención). Resultados. De los participantes, 51% fueron mujeres, con una edad media de 46.5±16.6 años. Un 54.9% presentó diagnóstico de Linfoma y 78.4% estaba en etapa de Inducción del tratamiento. En 30 de los 32 ítems del instrumento, sobre 90% de los participantes evaluaron el cumplimiento del comportamiento de cuidado en nivel “siempre”. Por categorías se observó que para “Disposición para la atención” hubo significativa menor puntuación entre los pacientes de 18 a 49 años (p=0.0455). Para la categoría “Apertura a la comunicación enfermera(o)-paciente” existió menor puntaje mediano en pacientes con Mieloma (p=0.0043) y en los pacientes en etapa de Remisión-Consolidación (p=0.0084). Los días de hospitalización se asociaron significativamente con la categoría “Disposición para la atención”, siendo menor con 16 días y más (p=0.0242). Conclusión. Hubo alta frecuencia de comportamientos de cuidados humanizados y pequeñas diferencias en su valoración que se asociaron con factores demográficos como la edad y a factores clínicos como el diagnóstico, la etapa de tratamiento y los días de hospitalización.

Descriptores: humanización de la atención; enfermería oncológica; relaciones enfermero-paciente; educación en salud.



Resumo

Objetivo
. Verificar a percepção dos comportamentos de cuidado humanizado de enfermagem e sua relação com variáveis sociodemográficas e clínicas em pacientes internados em uma Unidade de Hemato-Oncologia. Métodos. Estudo transversal analítico realizado com a participação de 51 pacientes internados na Unidade de Hemato-Oncologia da Base Hospitalar de Valdivia, Chile. Foi aplicado um formulário que continha informações sociodemográficas e clínicas e o instrumento Percepção de Comportamentos da Assistência Humanizada de Enfermagem 3ª versão -PCHE 3v (32 itens distribuídos nas categorias: Qualidades do trabalho de enfermagem, Abertura à comunicação do enfermeiro (a) - Paciente e Disponibilidade para o cuidado). Resultados. Dos participantes, 51% eram mulheres, com média de idade de 46.5±16.6 anos. 54.9% apresentavam diagnóstico de Linfoma e 78.4% encontravam-se na fase de indução do tratamento. Em 30 dos 32 itens do instrumento, mais de 90% dos participantes avaliaram a adesão ao comportamento de cuidado no nível “sempre”. Por categorias, observou-se que para "Disponibilidade para o cuidado" houve significativamente menor pontuação entre os pacientes de 18 a 49 anos (p=0.0455). Na categoria "Abertura à comunicação enfermeiro-paciente" houve menor pontuação mediana nos pacientes com Mieloma (p=0.0043) e nos pacientes em fase de Remissão-Consolidação (p=0.0084). Os dias de internação estiveram significativamente associados à categoria “Disponibilidade para o atendimento”, sendo menos com 16 dias e mais (p=0.0242). Conclusão. Observou-se alta frequência de comportamentos de cuidado humanizado e pequenas diferenças na avaliação que estiveram associadas a fatores demográficos como idade e a fatores clínicos como diagnóstico, fase do tratamento e dias de internação.

Descritores: humanização da assistência; enfermagem oncológica; relações enfermeiro-paciente; educação em saúde.


Introducción


El cuidado y bienestar de las personas que reciben atención de salud, pretende ser el foco de todo sistema de salud. Ante esto, se hace imperioso que estos sean entregados por sistemas humanizados, es decir, que vinculen estrechamente el compromiso ético y la atención de las personas. Esto se fundamenta en que dicho trato ético, digno y de calidad, lo merece toda persona y en al ámbito de la salud, se entiende  como un derecho, un bien humano transversal y un eje fundamental en la sociedad.(1) La relación humana y terapéutica entre pacientes y profesionales que brindan cuidados comprende un fenómeno social que es el eje central en el éxito del tratamiento dentro del proceso salud-enfermedad,(2) y que tiene implicancias, entre otros aspectos, en la adherencia al tratamiento, siempre mediado por cualidades como el respeto, empatía y motivación.(3,4)

La atención en salud, se ha vuelto sofisticada por el avance del conocimiento y tecnología, lo cual sin duda ha contribuido a un mejor manejo de la salud, pero también ha generado una fragmentación dentro de la atención, por lo que nos encontramos con pacientes que perciben una atención distante, y manifiestan sentirse vulnerables ante profesionales con aptitudes más bien técnicas y procedimentales que con una actitud humana.(5) La humanización en el cuidado ha sido propuesta y resaltada hace varios años por Jean Watson, principalmente porque la dimensión relacional de la enfermería, es decir, la relación transpersonal afectiva, se sitúa en primer plano. El encuentro entre el paciente y la enfermera puede evolucionar a un momento de cuidado, dependiendo de la conciencia, autenticidad e intencionalidad de la profesional. Una relación de cuidado transpersonal transforma tanto a la enfermera como al paciente, o en otras palabras, se caracteriza por la mutualidad y la reciprocidad. Además, el compromiso de la enfermera, tiene como objetivo ayudar al paciente a encontrar sentido a sus experiencias de vida y salud.(6)

El cuidado humano, entonces, incluye la presencia y diálogo entre el proveedor de cuidado y el paciente, y esta presencia real es parte del concepto de entorno en el cuidado. Este proporciona una atmósfera que facilita la comunicación individual y colectiva y no se limita a las medidas del dominio físico.(7) Adicionalmente, la asociación e interacción humanística y científica constituye la esencia de la disciplina enfermera, por tanto, es fundamental que el profesional de enfermería se centre en lo que se busca hacer, desde el cuidado humanizado, que incrementa la calidad y satisfacción usuaria.  Así, puede contar con una mejor resolución de sus demandas asistenciales, y cubre integral y globalmente las necesidades usuarias.(8) El desgaste y vulnerabilidad de pacientes con enfermedades de mal pronóstico y con letalidad elevada a plazo muchas veces acotado, hacen necesario enfatizar una atención de estos pacientes y sus familias como seres humanos y desarrollar de manera eficiente y cercana un cuidado humanizado. En este sentido, los pacientes oncológicos están sometidos a múltiples factores que impactan directamente en su proceso de salud enfermedad, los cuales condicionan necesidades explícitas de cuidado humanizado que incluyen necesidades emocionales, espirituales, sociales y afectivas de un paciente considerado gravemente enfermo.(9)

Por lo anterior, este trabajo se enfocó a profundizar en la experiencia del cuidado humanizado, hasta ahora estudiado mayoritariamente desde la despersonalización de los profesionales de la salud, o la vulnerabilidad usuaria,(10) y buscar algunos factores que pudieran estar relacionados con esta experiencia. Consecuentemente, se estableció como objetivo determinar la percepción de comportamientos de cuidados humanizados de enfermería y su relación con variables sociodemográficas y clínicas de los pacientes hospitalizados en una Unidad de Hemato-Oncología de un hospital de alta complejidad del sur de Chile, quienes son sometidos a rigurosos cuidados a nivel técnico, y son además pacientes vulnerables al vincularse estrechamente a un escenario de mortalidad elevada.

Métodos


Estudio de corte transversal analítico, realizado en 51 pacientes de la Unidad de Hemato-Oncología del Hospital Base Valdivia, establecimiento de alta complejidad de la cuidad de Valdivia, Región de Los Ríos, sur de Chile, durante el cuarto trimestre de 2019. Este hospital constituye un centro de referencia regional y suprarregional para trastornos hemato-oncológicos y radioterapia de la Macro Zona Extremo Sur del país. Se trabajó con población objetivo y no muestra, ya que, se revisó la estadística de los egresos hospitalarios del cuarto trimestre del año anterior (2018), los cuales fueron 52 pacientes. Consecuentemente, se invitó a todos los potenciales participantes del período de trabajo de campo (octubre a diciembre de 2019).

Se establecieron como criterios de inclusión edad mayor o igual a 18 años, estadía hospitalaria por más de 48 horas, firma de consentimiento informado para participar. En cuanto a los criterios de exclusión, consideraron cualquier condición que implicara compromiso neurológico o alteración cognitiva, que impidiera responder el cuestionario. Los instrumentos utilizados incluyeron un cuestionario confeccionado para efectos de este estudio, para obtener información del ámbito sociodemográfico y clínico. Se aplicó también el Instrumento Percepción de Comportamientos de Cuidados Humanizados de Enfermería 3ª Versión (PCHE 3v.) propuesto por Rivera y Triana,(11) que permite evaluar las características de la atención humanizada de enfermería en escenarios hospitalarios. La adaptación, validez y medición de la confiabilidad del instrumento PCHE 3v. fue desarrollada por González en Colombia,(12) y entre sus pruebas psicométricas destaca una validez de contenido 0.98 (validez facial=0.78) y una consistencia interna de 0.96. Presenta 32 ítems diseñados direccionalmente, agrupados en tres categorías: i) Cualidades del hacer de enfermería que incluye siete ítems; ii) Apertura a la comunicación enfermera(o)-paciente que contiene ocho ítems; iii) Disposición para la atención, que abarca los 17 ítems restantes. Cada ítem se estructura como escala Likert de cuatro puntos, con niveles asociados al puntaje como: 1 nunca, 2 algunas veces, 3 casi siempre y 4 siempre. De esta forma el instrumento tiene un rango de puntuación que va desde 32 a 128. En Chile se desarrolló la adaptación transcultural y validación por expertos del mismo instrumento, pero con una población acotada (n=60),(13) y por tal puede adolecer de limitaciones de validez. No obstante, esta experiencia permitió reconocer que el cuestionario es aplicable al contexto chileno. Para efectos de este trabajo se optó por aplicar la versión original validada en Colombia una vez que se contó con autorización de los autores.


En el presente estudio se realizó un análisis estadístico descriptivo y de asociación de las variables de estudio, con cálculo de media, medianas, moda y desviación estándar, con el fin de determinar la percepción del cuidado humanizado global y por categorías, otorgado por profesionales de enfermería a los pacientes hospitalizados en la unidad descrita. El análisis se inició con una evaluación exploratoria de los datos, para detectar datos inconsistentes o perdidos. Posteriormente se desarrolló el análisis descriptivo a partir de medidas de tendencia central y dispersión para las variables cuantitativas, como por ejemplo edad, días de hospitalización, puntaje global y por categorías, entre otras. En tanto, las variables cualitativas, nominales y categóricas (sexo, diagnóstico, etapa de tratamiento, etc.) se presentan usando distribución de frecuencias absolutas y relativas. Para describir pertinentemente las variables cuantitativas, y posteriormente determinar las técnicas de análisis de asociación adecuadas, se evaluó el ajuste de las variables cuantitativas a la distribución normal mediante evaluación gráfica (histograma) y el test de Shapiro-Wilk. De esta manera se describen medias y su desviación estándar (DE), y medianas con el rango intercuartil (RIC). El análisis de asociación comparó los puntajes medianos del PCHE global, y por categorías, según variables sociodemográficas y clínicas categóricas, usando el test de U de Mann-Whitney, o Kruskal-Wallis, según correspondió. Se estableció un nivel de significación estadística (α) de 0.05. Todos los datos fueron registrados en una planilla del Programa Microsoft Office Excel 2016 (Microsoft Corporation, Redmond, WA, USA), y luego fueron exportados al paquete estadístico Stata v.13 (College Station, TX, StataCorp LP 2013).

En el desarrollo del estudio, los aspectos éticos se resguardaron con la evaluación y aprobación de la investigación por el Comité Ético Científico (CEC) del Servicio de Salud Valdivia, 2019 (Ord. N°354), y se respetaron los principios y normas de la bioética de investigación en humanos.

Resultados


En relación al perfil sociodemográfico, el 51% del grupo estudiado fueron mujeres, con una edad media de 46.5±16.6 años, concentrándose un 54.9% entre 18 y 49 años. El 47.1% provenía de la Región de Los Ríos, siendo mayoritariamente de área urbana (72.5%). El 92.2% presentó red de apoyo durante su periodo de hospitalización. Por otra parte, en cuanto al perfil clínico, se encontró que 54.9% ingresó por diagnóstico de Linfoma, 78.4% se encontraba en etapa de Inducción de su tratamiento, con una mediana de 15 días de hospitalización, y 68.6% de los pacientes no presentaba hospitalizaciones previas (Tabla 1).


Tabla 1. Perfil sociodemográfico y clínico de los pacientes (n=51)

Variable

Valor

Sexo; n (%)

 

   Masculino

25 (49)

   Femenino

26 (51)

Edad, años; Media (DE)

46.5 (16.6)

Rango etario n (%)

 

   18-49

28 (54.9)

   50 y más

23 (45.1)

Región; n (%)

 

   Los Lagos

20 (39.2)

   Los Ríos

24 (47.1)

   Otra

7 (13.7)

Área; n (%)

 

   Urbana

37 (72.5)

   Rural

14 (27.5)

Cuenta con Red de Apoyo; n (%)

47 (92.2)

Diagnóstico; n (%)

 

   Linfoma

28 (54.9)

   Leucemia

15 (29.4)

   Mieloma

8 (15.7)

Etapa del tratamiento; n (%)

 

   Inducción

40 (78.4)

   Remisión-Consolidación

11 (21.6)

Estadía hospitalaria, días; Mediana [RIC]

15 [6-31]

Días de hospitalización; n (%)

 

   < 7

13 (25.5)

   7-15

13 (25.5)

   16-30

12 (23.5)

   31 y más

13 (25.5)

Hospitalizaciones previas; n (%)

16 (31.4)

DE: desviación estándar; RIC: Rango intercuartil.


En cuanto a la percepción de cuidados humanizados y la valoración dada por los pacientes a cada categoría del PCHE 3v., se observó que el puntaje global osciló entre 94 y 128 con un valor mediano de 128. Por categorías, los valores medianos fueron: Cualidades del hacer de enfermería 28, Apertura a la comunicación enfermera(o)-paciente 32 y Disposición para la atención 68 (Tabla 2).

Tabla 2. Estadística descriptiva de puntajes del PCHE 3v., global y por categorías en pacientes de la Unidad de Hemato-Oncología del HBV (n=51).

PCHE 3v.

Ítems

Mediana

RIC

Mínimo

Máximo

 

Puntaje global

32

128

126-128

94

128

Categorías

 

 

 

 

 

Cualidades del hacer de enfermería

7

28

28-28

23

28

Apertura a la comunicación enfermera(o)-paciente

8

32

31-31

21

32

Disposición para la atención

17

68

67-68

44

68

RIC: Rango Intercuartil.


Además, se destaca que sólo dos ítems fueron evaluados con menos de 90% del valor máximo, siendo estos; el ítem 12 de la categoría Apertura a la comunicación enfermera(o)-paciente (“Le indican su nombre y cargo antes de realizarle los procedimientos”), (76.5%) y el ítem 13 de la categoría Disposición para la atención (“Le dedican el tiempo requerido para su atención”), (86.3%). Además, 18 ítems fueron evaluados en su totalidad con la valoración Siempre o Casi siempre (Tabla 3).

Tabla 3. Distribución de los pacientes (n= 51) según valoración del PCHE 3v.

Categoría/ítems relacionados

Siempre

(4)

Casi Siempre (3)

Algunas veces

(2)

Nunca

(1)

n

%

n

%

n

%

n

%

Cualidades del hacer de enfermería

 

 

 

 

 

 

 

 

1. Le hacen sentirse como una persona

48

94.1

3

5.9

0

0

0

0

2. Le tratan con amabilidad

51

100

0

0

0

0

0

0

6. Le hacen sentirse bien atendido cuando dialogan con usted

47

92.2

4

7.8

0

0

0

0

7. Le hacen sentirse tranquilo(a), cuando están con usted

51

100

0

0

0

0

0

0

8. Le generan confianza cuando lo(la) cuidan

50

98.0

1

2

0

0

0

0

15. Le explican los cuidados usando un tono de voz pausado

48

94.1

3

5.9

0

0

0

0

17. Le demuestran respeto por sus creencias y valores

48

94.1

2

3.9

1

2

0

0

Apertura a la comunicación enfermera(o)-paciente

 

 

 

 

 

 

 

 

4. Le miran a los ojos, cuando le hablan

48

94.1

3

5.9

0

0

0

0

5. Le dedican tiempo para aclararle sus inquietudes

46

90.2

4

7.8

1

2

0

0

9. Le facilitan el diálogo

46

90.2

3

5.9

2

3.9

0

0

10. Le explican previamente los procedimientos

47

92.2

2

3.9

1

2

1

2

11. Le responden con seguridad y claridad a sus preguntas

47

92.2

4

7.8

0

0

0

0

12. Le indican su nombre y cargo antes de realizarle los procedimientos

39

76.5

7

13.7

5

9.8

0

0

14. Le dan indicaciones sobre su atención cuando usted lo requiere o según su situación de salud

47

92.2

4

7.8

0

0

0

0

19. Le proporcionan información suficiente y oportuna para que pueda tomar decisiones sobre su situación de salud

48

94.1

3

5.9

0

0

0

0

Disposición para la atención

 

 

 

 

 

 

 

 

3. Le muestran interés por brindarle comodidad durante su hospitalización

50

98

1

2

0

0

0

0

13. Le dedican el tiempo requerido para su atención

44

86.3

6

11.7

1

2

0

0

16. Le llaman por su nombre

49

96.1

1

2

1

2

0

0

18. Le atienden oportunamente sus necesidades básicas (higiene, alimentación, evacuación urinaria e intestinal)

50

98

1

2

0

0

0

0

20. Le manifiestan que están pendientes de usted

48

94.1

3

5.9

0

0

0

0

21. Le permiten expresar sus sentimientos sobre la enfermedad y el tratamiento

46

90.2

3

5.9

2

3.9

0

0

22. Responden oportunamente a su llamado

47

92.2

3

5.9

1

2

0

0

23. Identifican sus necesidades de tipo físico, psicológico y espiritual

46

90.2

4

7.8

1

2

0

0

24. Le escuchan atentamente

47

92.2

3

5.9

1

2

0

0

25. Le preguntan y se preocupan por su estado de ánimo

46

90.2

2

3.9

2

3.9

1

2

26. Le brindan un cuidado cálido y delicado

48

94.1

2

3.9

1

2

0

0

27. Le ayudan a manejar el dolor físico

49

96.1

1

2

1

2

0

0

28. Le demuestran que son responsables con su atención

48

94.1

3

5.9

0

0

0

0

29. Le respetan sus decisiones

49

96.1

2

3.9

0

0

0

0

30. Le indican que cuando requiera algo, usted les puede llamar

51

100

0

0

0

0

0

0

31. Le respetan su intimidad

50

98

1

2

0

0

0

0

32. Le administran a tiempo los medicamentos ordenados por el médico

50

98

1

2

0

0

0

0


Al analizar la relación de la percepción del cuidado humanizado y las variables sociodemográficas, se comprobó que el sexo, área, red de apoyo y región no presentaron diferencias estadísticamente significativas, en relación al puntaje global de la PCHE 3v. y sus categorías. El rango etario no presentó diferencias estadísticamente significativas en las categorías Cualidades del hacer de enfermería y Apertura a la comunicación enfermera(o)-paciente. Sin embargo, en Disposición para la atención se estableció asociación significativa, detectando menor puntuación en participantes entre 18 y 49 años (Tabla 4).


Tabla 4. Puntaje global y por categorías de PCHE 3v. (mediana y [rango intercuartil]), según variables sociodemográficas

Variables


Puntaje global PCHE

Cualidades del hacer de enfermería

Apertura a la comunicación enfermera(o)-paciente

Disposición para la atención

Sexo


p=0.1210*

p=0.9762*

p=0.1535*

p=0.2858*

   Masculino (n=25)


127 [125-128]

28 [28-28]

32 [31-32]

68 [67-68]

   Femenino (n=26)


128 [127-128]

28 [28-28]

32 [32-32]

68 [68-68]

Área


p=0.4075*

p=0.2781*

p=0.5273*

p=0.6003*

   Urbana (n=37)


127 [127-128]

28 [28-28]

32 [31-32]

68 [67-68]

   Rural (n=14)


128 [126-128]

28 [28-28]

32 [31-32]

68 [68-68]

Red de Apoyo


p=0.2680*

p=0.3755*

p=0.5236*

p=0.2118*

   (n=47)


128 [126-128]

28 [28-28]

32 [31-32]

68 [67-68]

   No (n=4)


128 [127.5-128]

28 [28-28]

32 [31.5-32]

68 [68-68]

Rango etario


p=0.3585*

p=0.8693*

p=0.9734*

p=0.0455*

   18-49 (n=28)


127 [126-128]

28 [28-28]

32 [31-32]

68 [66.5-68]

   50 y más (n=23)


128 [127-128]

28 [28-28]

32 [31-32]

68 [68-68]

Región


p=0.1440

p=0.0796

p=0.1927

p=0.3902

   Los Lagos (n=20)


127.5 [127-128]

28 [28-28]

32 [31-32]

68 [67.5-68]

   Los Ríos (n=24)


128 [127-128]

28 [28-28]

32 [31.5-32]

68 [67.5-68]

   Otra (n=7)


125 [98-128]

28 [26-28]

31 [24-32]

68 [54-68]

*Prueba U de Mann-Whitney; †Prueba H de Kruskal-Wallis


En cuanto a la relación con variables clínicas se observó que el diagnóstico y la etapa de tratamiento no presentaron diferencias significativas en las categorías Cualidades del hacer de enfermería y Disposición para la atención, pero sí en Apertura a la comunicación enfermera(o)-paciente y el puntaje global del PCHE. Existió menor puntaje en pacientes con Mieloma y sujetos en etapa de Remisión-Consolidación. Además, la variable días de hospitalización se asoció significativamente con la categoría Disposición para la atención donde hubo menor puntaje en aquellos con 16 días y más. Por último, la variable de hospitalizaciones previas, no presentó diferencias significativas en relación al puntaje global y las categorías del instrumento PCHE 3v (Tabla 5).

Tabla 5. Puntaje global y por categorías de la PCHE 3v. (mediana y [rango intercuartil]) y las variables clínicas

Variables

Puntaje global PCHE

Cualidades del hacer de enfermería

Apertura a la comunicación enfermera(o)-paciente

Disposición para la atención

Diagnóstico

p=0.0118

p=0.4618

p=0.0043

p=0.1997

   Linfoma (n=28)

128[127-128]

28 [28-28]

32 [32-32]

68[68-68]

   Leucemia (n=15)

128[124-128]

28 [28-28]

32 [30-32]

68[67-68]

   Mieloma (n=8)

125[111.5-127]

28 [27-28]

30 [26.5-31.5]

67.5[60-68]

Etapa del Tratamiento

p=0.0144

p=0.1579

p=0.0084

p=0.0707

   Inducción (n=40)

128[127-128]

28 [28-28]

32 [31-32]

68[68-68]

   Remisión-Consolidación (n=11)             

125[109-128]

28 [26-28]

31 [26-32]

68[57-68]

Días de hospitalización

p=0.3242*

p=0.0895*

p=0.5282*

p=0.0242*

   ≤ 15 (n=26)

128[127-128]

28 [28-28]

32 [31-32]

68[68-68]

   16 y más (n=25)

128[124-128]

28 [28-28]

32 [30-32]

68[66-68]

Hospitalizaciones previas

p=0.9647*

p=0.5853*

p=0.7657*

p=0.5963*

   No (n=35)

128 [126-128]

28 [28-28]

32 [31-32]

68 [67-68]

   Si (n=16)

127.5 [126.5-128]

28 [28-28]

32 [30.5-32]

68[67.5-68]

*Prueba U de Mann-Whitney; †Prueba H de Kruskal-Wallis

Discusión


Este estudio ha permitido establecer la percepción de comportamientos de cuidados humanizados de enfermería por parte de pacientes hospitalizados en una Unidad de Hemato-Oncología destacando la alta valoración que se asigna a dichos cuidados. Adicionalmente, se ha encontrado que algunas variables sociodemográficas y clínicas están relacionadas con la percepción del paciente. Concordantes con nuestros hallazgos, resultados en un contexto similar chileno destacan que 86% de los pacientes hospitalizados consideraron que “siempre” recibieron un cuidado humanizado.(14) Esta misma idea se sostiene en otros contextos, ya que en Perú, más recientemente, se reportó una percepción en grado excelente en 84% de los pacientes de diferentes servicios de hospitalización(15) y en Colombia un 72% brindó la misma calificación.(16) En tanto, en México recientemente se reportó que 67% de los participantes del contexto de hospitalización quirúrgica, percibieron el comportamiento de cuidado humanizado como favorable.(17) No obstante, otra experiencia colombiana reportó que solo un poco más de la mitad de los pacientes estudiados (54.5%) consideró que “siempre” se percibe comportamiento de cuidados humanizados.(18)

Desde el punto de vista de factores sociodemográficos, en nuestro trabajo no se encontró asociación con el sexo de los pacientes, en tanto la edad estuvo asociada a la percepción de cuidado humanizado en los ámbitos incluidos en la categoría Disposición para la atención, donde se observó menor puntaje en personas menores de 50 años. Esto coincide en parte con lo reportado por Echevarría(15) quien no encontró asociación de la calidad del cuidado humanizado con las variables sexo y edad.  

Desde el punto de vista clínico, los días de hospitalización fueron uno de los factores asociados significativamente a la categoría Disposición para la atención del comportamiento del cuidado humanizado, pero no hubo relación con la hospitalización previa. En la experiencia colombiana ni los días de hospitalización ni el antecedente de hospitalización previa se relacionaron con el comportamiento de cuidado humanizado.(18) En el mismo contexto clínico, en pacientes en etapa de remisión-consolidación se evidenció menor frecuencia en algunos comportamientos del cuidado enfermero vinculados al cuidado humanizado en el ámbito de la Apertura a la comunicación enfermera(o)-paciente. La observación empírica permite suponer que esta percepción está dada en, primera instancia, por la mayor exposición a los cuidados y un mayor tiempo de hospitalización de manera que se hace más crítico a la atención que recibe y a la relación dialéctica que se establece con el profesional de enfermería. 

Cualquiera sea el escenario, siempre otorgar cuidado humanizado permite mejorar la calidad de la existencia de las personas, ya que trabajar con la sensibilidad humana permite modificar y/o potenciar las conductas positivas que inciden en un proceso de enfermedad, y además confirmar que la esencia de enfermería, el cuidado, es significativo y genera impacto en la persona cuando es humanizado, ya que los profesionales son guiados por valores que buscarán siempre máximo bienestar del otro.
Como concluye Beltrán(19) a partir de su estudio fenomenológico en pacientes oncológicos, el cuidado humanizado se enmarca finalmente en la interacción enfermera-paciente, la cual implica demostrar disposición e interés en el sujeto de cuidado más allá de lo técnico, considerar aspectos y valores éticos del cuidado y, por último, poseer habilidad comunicativa para entablar una relación dialógica significativa con el otro, considerando sus características individuales y las de su entorno.

Limitaciones y fortalezas. Algunas limitaciones de este trabajo deben ser consideradas para interpretar y valorar sus hallazgos y alcances. Podemos reconocer que, si bien se reclutó a todos los pacientes de un periodo, la naturaleza no probabilística de la selección limita en parte la validez externa de este trabajo. Desconocemos, por otro lado, si puede existir un comportamiento estacional en la percepción usuaria dado que la selección de los sujetos ocurrió en una extensión acotada de tiempo. Por último, el instrumento aplicado para evaluar el cuidado humanizado, si bien es ampliamente utilizado, no dispone de validación rigurosa al contexto chileno y aunque se haya aplicado previamente en nuestro propio medio, hay que reconocer que igualmente podría afectarse la validez de la medición.

No obstante, lo anterior, este trabajo tiene fortalezas como haber desarrollado la recolección de datos de manera estándar por parte de un único investigador y que el análisis efectuado cumplió con la rigurosidad metodológica requerida dando el tratamiento estadístico pertinente.

Conclusión. El cuidado de enfermería que se orienta a la provisión de servicios de manera humanizada es reconocido favorablemente por los pacientes. Las unidades de oncología requieren de profesionales idóneos que demuestren competencias en los distintos ámbitos del desempeño clínico, integrando los aspectos procedimentales, técnicos y aquellos dirigidos al apoyo emocional, la capacidad de priorizar las demandas de atención y la disposición a la comunicación. En ello es requerido identificar potenciales factores sociodemográficos y clínicos que podría requerir mayor énfasis en la relación dialéctica enferma-paciente.

Referencias


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