Original
article
Tannia
Navarrete-Correa1,4
Flery Fonseca-Salamanca2,5
R. Mauricio Barría3,4
1 Enfermera, Magíster. Email: tannia.navarrete@uach.cl
https://orcid.org/0000-0001-7934-6669
2 Tecnólogo Médico, Doctora. Email: flery.fonseca@ufrontera.cl
https://orcid.org/0000-0003-1171-3105
3 Enfermero, Doctor. Director Instituto de Enfermería.
Email: rbarria@uach.cl. Autor de
correspondencia https://orcid.org/0000-0002-3764-5254
4 Instituto de Enfermería, Facultad de Medicina,
Universidad Austral de Chile. Valdivia, Chile.
5 Facultad de Medicina Universidad de la Frontera.
Temuco, Chile.
Conflictos de interés: Ninguno
Recibido: Diciembre 12, 2020.
Aprobado: Mayo 11, 2021.
Cómo citar este artículo: Navarrete-Correa T,
Fonseca-Salamanca F, Barría RM. Humanized Care from the Perception of
Oncology Patients from Southern Chile. Invest. Educ. Enferm. 2021;
39(2):e04
DOI: https://doi.org/10.17533/udea.iee.v39n2e04
https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0
Abstract
Objective. This work sought to determine the perception of
behaviors of humanized nursing care and its relation with
sociodemographic and clinical variables in patients hospitalized in a
Hemato-Oncology Department. Methods. Analytic
cross-sectional study conducted with 51 patients hospitalized in the
Hemato-Oncology Unit at Hospital Base Valdivia, Chile. A survey
containing sociodemographic and clinical information was applied
together with the questionnaire on Perception of Behaviors of Humanized
Nursing Care 3rd version” -PBHNC 3v (32 items distributed in the
categories: Qualities of nursing work, Openness to nurse-patient
communication, and Willingness to care). Results. Of
the participants, 51% were women, with mean age of 46.5±16.6 years;
54.9% were diagnosed with Lymphoma and 78.4% were in the treatment
induction stage. In 30 of the 32 items of the instrument, > 90% of
the participants evaluated compliance with the behavior of caring at
level of “always”. By categories, it was observed that for “Willingness
to care” there was significantly lower score among patients from 18 to
49 years of age (p=0.0455). For the category “Openness to nurse-patient
communication” lower median score existed in patients with Myeloma
(p=0.0043) and in patients in the Remission-Consolidation stage
(p=0.0084). Days of hospitalization were associated significantly with
the category “Willingness to care”, being lower with 16 days and more
(p=0.0242). Conclusion. High frequency was observed of
humanized-care behaviors and small differences in their assessment that
were associated with demographic factors like age, and clinical factors,
like diagnosis, treatment stage, and days of hospitalization.
Descriptors: humanization of assistance; oncology
nursing; nurse-patient relations; health education.
Resumen
Objetivo. Determinar la percepción de comportamientos de
cuidados humanizados de enfermería y su relación con variables
sociodemográficas y clínicas en pacientes hospitalizados en una Unidad
de Hemato-Oncología. Métodos. Estudio transversal
analítico realizado con la participación de 51 pacientes hospitalizados
en la Unidad de Hemato-Oncología del Hospital Base Valdivia, Chile. Se
aplicó un formulario que contenía información sociodemográfica, clínica
y el instrumento Percepción de Comportamientos de Cuidados Humanizados
de Enfermería 3ª versión” -PCHE 3v (32 ítems distribuidos en las
categorías: Cualidades del hacer de enfermería, Apertura a la
comunicación enfermera(o)-paciente y Disposición para la atención). Resultados.
De los participantes, 51% fueron mujeres, con una edad media de
46.5±16.6 años. Un 54.9% presentó diagnóstico de Linfoma y 78.4% estaba
en etapa de Inducción del tratamiento. En 30 de los 32 ítems del
instrumento, sobre 90% de los participantes evaluaron el cumplimiento
del comportamiento de cuidado en nivel “siempre”. Por categorías se
observó que para “Disposición para la atención” hubo significativa menor
puntuación entre los pacientes de 18 a 49 años (p=0.0455). Para la
categoría “Apertura a la comunicación enfermera(o)-paciente” existió
menor puntaje mediano en pacientes con Mieloma (p=0.0043) y en los
pacientes en etapa de Remisión-Consolidación (p=0.0084). Los días de
hospitalización se asociaron significativamente con la categoría
“Disposición para la atención”, siendo menor con 16 días y más
(p=0.0242). Conclusión. Hubo alta frecuencia de
comportamientos de cuidados humanizados y pequeñas diferencias en su
valoración que se asociaron con factores demográficos como la edad y a
factores clínicos como el diagnóstico, la etapa de tratamiento y los
días de hospitalización.
Descriptores: humanización de la atención; enfermería
oncológica; relaciones enfermero-paciente; educación en salud.
Resumo
Objetivo. Verificar a percepção dos comportamentos de cuidado
humanizado de enfermagem e sua relação com variáveis sociodemográficas e
clínicas em pacientes internados em uma Unidade de Hemato-Oncologia. Métodos.
Estudo transversal analítico realizado com a participação de 51
pacientes internados na Unidade de Hemato-Oncologia da Base Hospitalar
de Valdivia, Chile. Foi aplicado um formulário que continha informações
sociodemográficas e clínicas e o instrumento Percepção de Comportamentos
da Assistência Humanizada de Enfermagem 3ª versão -PCHE 3v (32 itens
distribuídos nas categorias: Qualidades do trabalho de enfermagem,
Abertura à comunicação do enfermeiro (a) - Paciente e Disponibilidade
para o cuidado). Resultados. Dos participantes, 51%
eram mulheres, com média de idade de 46.5±16.6 anos. 54.9% apresentavam
diagnóstico de Linfoma e 78.4% encontravam-se na fase de indução do
tratamento. Em 30 dos 32 itens do instrumento, mais de 90% dos
participantes avaliaram a adesão ao comportamento de cuidado no nível
“sempre”. Por categorias, observou-se que para "Disponibilidade para o
cuidado" houve significativamente menor pontuação entre os pacientes de
18 a 49 anos (p=0.0455). Na categoria "Abertura à comunicação
enfermeiro-paciente" houve menor pontuação mediana nos pacientes com
Mieloma (p=0.0043) e nos pacientes em fase de Remissão-Consolidação
(p=0.0084). Os dias de internação estiveram significativamente
associados à categoria “Disponibilidade para o atendimento”, sendo menos
com 16 dias e mais (p=0.0242). Conclusão. Observou-se
alta frequência de comportamentos de cuidado humanizado e pequenas
diferenças na avaliação que estiveram associadas a fatores demográficos
como idade e a fatores clínicos como diagnóstico, fase do tratamento e
dias de internação.
Descritores: humanização da assistência; enfermagem
oncológica; relações enfermeiro-paciente; educação em saúde.
El cuidado y bienestar de las personas que reciben atención de salud,
pretende ser el foco de todo sistema de salud. Ante esto, se hace
imperioso que estos sean entregados por sistemas humanizados, es decir,
que vinculen estrechamente el compromiso ético y la atención de las
personas. Esto se fundamenta en que dicho trato ético, digno y de
calidad, lo merece toda persona y en al ámbito de la salud, se
entiende como un derecho, un bien humano transversal y un eje
fundamental en la sociedad.(1) La relación humana y terapéutica entre
pacientes y profesionales que brindan cuidados comprende un fenómeno
social que es el eje central en el éxito del tratamiento dentro del
proceso salud-enfermedad,(2) y que tiene implicancias, entre otros
aspectos, en la adherencia al tratamiento, siempre mediado por
cualidades como el respeto, empatía y motivación.(3,4)
La atención en salud, se ha vuelto sofisticada por el avance del
conocimiento y tecnología, lo cual sin duda ha contribuido a un mejor
manejo de la salud, pero también ha generado una fragmentación dentro de
la atención, por lo que nos encontramos con pacientes que perciben una
atención distante, y manifiestan sentirse vulnerables ante profesionales
con aptitudes más bien técnicas y procedimentales que con una actitud
humana.(5) La humanización en el cuidado ha sido propuesta y resaltada
hace varios años por Jean Watson, principalmente porque la dimensión
relacional de la enfermería, es decir, la relación transpersonal
afectiva, se sitúa en primer plano. El encuentro entre el paciente y la
enfermera puede evolucionar a un momento de cuidado, dependiendo de la
conciencia, autenticidad e intencionalidad de la profesional. Una
relación de cuidado transpersonal transforma tanto a la enfermera como
al paciente, o en otras palabras, se caracteriza por la mutualidad y la
reciprocidad. Además, el compromiso de la enfermera, tiene como objetivo
ayudar al paciente a encontrar sentido a sus experiencias de vida y
salud.(6)
El cuidado humano, entonces, incluye la presencia y diálogo entre el
proveedor de cuidado y el paciente, y esta presencia real es parte del
concepto de entorno en el cuidado. Este proporciona una atmósfera que
facilita la comunicación individual y colectiva y no se limita a las
medidas del dominio físico.(7) Adicionalmente, la asociación e
interacción humanística y científica constituye la esencia de la
disciplina enfermera, por tanto, es fundamental que el profesional de
enfermería se centre en lo que se busca hacer, desde el cuidado
humanizado, que incrementa la calidad y satisfacción usuaria. Así,
puede contar con una mejor resolución de sus demandas asistenciales, y
cubre integral y globalmente las necesidades usuarias.(8) El desgaste y
vulnerabilidad de pacientes con enfermedades de mal pronóstico y con
letalidad elevada a plazo muchas veces acotado, hacen necesario
enfatizar una atención de estos pacientes y sus familias como seres
humanos y desarrollar de manera eficiente y cercana un cuidado
humanizado. En este sentido, los pacientes oncológicos están sometidos a
múltiples factores que impactan directamente en su proceso de salud
enfermedad, los cuales condicionan necesidades explícitas de cuidado
humanizado que incluyen necesidades emocionales, espirituales, sociales
y afectivas de un paciente considerado gravemente enfermo.(9)
Por lo anterior, este trabajo se enfocó a profundizar en la experiencia
del cuidado humanizado, hasta ahora estudiado mayoritariamente desde la
despersonalización de los profesionales de la salud, o la vulnerabilidad
usuaria,(10) y buscar algunos factores que pudieran estar relacionados
con esta experiencia. Consecuentemente, se estableció como objetivo
determinar la percepción de comportamientos de cuidados humanizados de
enfermería y su relación con variables sociodemográficas y clínicas de
los pacientes hospitalizados en una Unidad de Hemato-Oncología de un
hospital de alta complejidad del sur de Chile, quienes son sometidos a
rigurosos cuidados a nivel técnico, y son además pacientes vulnerables
al vincularse estrechamente a un escenario de mortalidad elevada.
Estudio de corte transversal analítico, realizado en 51 pacientes de la
Unidad de Hemato-Oncología del Hospital Base Valdivia, establecimiento
de alta complejidad de la cuidad de Valdivia, Región de Los Ríos, sur de
Chile, durante el cuarto trimestre de 2019. Este hospital constituye un
centro de referencia regional y suprarregional para trastornos
hemato-oncológicos y radioterapia de la Macro Zona Extremo Sur del país.
Se trabajó con población objetivo y no muestra, ya que, se revisó la
estadística de los egresos hospitalarios del cuarto trimestre del año
anterior (2018), los cuales fueron 52 pacientes. Consecuentemente, se
invitó a todos los potenciales participantes del período de trabajo de
campo (octubre a diciembre de 2019).
Se establecieron como criterios de inclusión edad mayor o igual a 18
años, estadía hospitalaria por más de 48 horas, firma de consentimiento
informado para participar. En cuanto a los criterios de exclusión,
consideraron cualquier condición que implicara compromiso neurológico o
alteración cognitiva, que impidiera responder el cuestionario. Los
instrumentos utilizados incluyeron un cuestionario confeccionado para
efectos de este estudio, para obtener información del ámbito
sociodemográfico y clínico. Se aplicó también el Instrumento Percepción
de Comportamientos de Cuidados Humanizados de Enfermería 3ª Versión
(PCHE 3v.) propuesto por Rivera y Triana,(11) que permite evaluar las
características de la atención humanizada de enfermería en escenarios
hospitalarios. La adaptación, validez y medición de la confiabilidad del
instrumento PCHE 3v. fue desarrollada por González en Colombia,(12) y
entre sus pruebas psicométricas destaca una validez de contenido 0.98
(validez facial=0.78) y una consistencia interna de 0.96. Presenta 32
ítems diseñados direccionalmente, agrupados en tres categorías: i)
Cualidades del hacer de enfermería que incluye siete ítems; ii) Apertura
a la comunicación enfermera(o)-paciente que contiene ocho ítems; iii)
Disposición para la atención, que abarca los 17 ítems restantes. Cada
ítem se estructura como escala Likert de cuatro puntos, con niveles
asociados al puntaje como: 1 nunca, 2 algunas veces, 3 casi siempre y 4
siempre. De esta forma el instrumento tiene un rango de puntuación que
va desde 32 a 128. En Chile se desarrolló la adaptación transcultural y
validación por expertos del mismo instrumento, pero con una población
acotada (n=60),(13) y por tal puede adolecer de limitaciones de validez.
No obstante, esta experiencia permitió reconocer que el cuestionario es
aplicable al contexto chileno. Para efectos de este trabajo se optó por
aplicar la versión original validada en Colombia una vez que se contó
con autorización de los autores.
En el presente estudio se realizó un análisis estadístico descriptivo y
de asociación de las variables de estudio, con cálculo de media,
medianas, moda y desviación estándar, con el fin de determinar la
percepción del cuidado humanizado global y por categorías, otorgado por
profesionales de enfermería a los pacientes hospitalizados en la unidad
descrita. El análisis se inició con una evaluación exploratoria de los
datos, para detectar datos inconsistentes o perdidos. Posteriormente se
desarrolló el análisis descriptivo a partir de medidas de tendencia
central y dispersión para las variables cuantitativas, como por ejemplo
edad, días de hospitalización, puntaje global y por categorías, entre
otras. En tanto, las variables cualitativas, nominales y categóricas
(sexo, diagnóstico, etapa de tratamiento, etc.) se presentan usando
distribución de frecuencias absolutas y relativas. Para describir
pertinentemente las variables cuantitativas, y posteriormente determinar
las técnicas de análisis de asociación adecuadas, se evaluó el ajuste de
las variables cuantitativas a la distribución normal mediante evaluación
gráfica (histograma) y el test de Shapiro-Wilk. De esta manera se
describen medias y su desviación estándar (DE), y medianas con el rango
intercuartil (RIC). El análisis de asociación comparó los puntajes
medianos del PCHE global, y por categorías, según variables
sociodemográficas y clínicas categóricas, usando el test de U de
Mann-Whitney, o Kruskal-Wallis, según correspondió. Se estableció un
nivel de significación estadística (α) de 0.05. Todos los datos fueron
registrados en una planilla del Programa Microsoft Office Excel 2016
(Microsoft Corporation, Redmond, WA, USA), y luego fueron exportados al
paquete estadístico Stata v.13 (College Station, TX, StataCorp LP 2013).
En el desarrollo del estudio, los aspectos éticos se resguardaron con la
evaluación y aprobación de la investigación por el Comité Ético
Científico (CEC) del Servicio de Salud Valdivia, 2019 (Ord. N°354), y se
respetaron los principios y normas de la bioética de investigación en
humanos.
En relación al perfil sociodemográfico, el 51% del grupo estudiado
fueron mujeres, con una edad media de 46.5±16.6 años, concentrándose un
54.9% entre 18 y 49 años. El 47.1% provenía de la Región de Los Ríos,
siendo mayoritariamente de área urbana (72.5%). El 92.2% presentó red de
apoyo durante su periodo de hospitalización. Por otra parte, en cuanto
al perfil clínico, se encontró que 54.9% ingresó por diagnóstico de
Linfoma, 78.4% se encontraba en etapa de Inducción de su tratamiento,
con una mediana de 15 días de hospitalización, y 68.6% de los pacientes
no presentaba hospitalizaciones previas (Tabla 1).
Tabla 1. Perfil sociodemográfico y clínico de los pacientes (n=51)
Variable |
Valor |
Sexo; n (%) |
|
Masculino |
25 (49) |
Femenino |
26 (51) |
Edad, años; Media (DE) |
46.5 (16.6) |
Rango etario n (%) |
|
18-49 |
28 (54.9) |
50 y más |
23 (45.1) |
Región; n (%) |
|
Los Lagos |
20 (39.2) |
Los Ríos |
24 (47.1) |
Otra |
7 (13.7) |
Área; n (%) |
|
Urbana |
37 (72.5) |
Rural |
14 (27.5) |
Cuenta con Red de Apoyo; n (%) |
47 (92.2) |
Diagnóstico; n (%) |
|
Linfoma |
28 (54.9) |
Leucemia |
15 (29.4) |
Mieloma |
8 (15.7) |
Etapa del tratamiento; n (%) |
|
Inducción |
40 (78.4) |
Remisión-Consolidación |
11 (21.6) |
Estadía hospitalaria, días; Mediana [RIC] |
15 [6-31] |
Días de hospitalización; n (%) |
|
< 7 |
13 (25.5) |
7-15 |
13 (25.5) |
16-30 |
12 (23.5) |
31 y más |
13 (25.5) |
Hospitalizaciones previas; n (%) |
16 (31.4) |
DE: desviación estándar; RIC: Rango intercuartil.
En cuanto a la percepción de cuidados humanizados y la valoración dada
por los pacientes a cada categoría del PCHE 3v., se observó que el
puntaje global osciló entre 94 y 128 con un valor mediano de 128. Por
categorías, los valores medianos fueron: Cualidades del hacer de
enfermería 28, Apertura a la comunicación enfermera(o)-paciente 32 y
Disposición para la atención 68 (Tabla 2).
Tabla 2. Estadística descriptiva de puntajes del PCHE 3v., global y por categorías en pacientes de la Unidad de Hemato-Oncología del HBV (n=51).
PCHE 3v. |
Ítems |
Mediana |
RIC |
Mínimo |
Máximo |
Puntaje global |
32 |
128 |
126-128 |
94 |
128 |
Categorías |
|
|
|
|
|
Cualidades del hacer de enfermería |
7 |
28 |
28-28 |
23 |
28 |
Apertura a la comunicación enfermera(o)-paciente |
8 |
32 |
31-31 |
21 |
32 |
Disposición para la atención |
17 |
68 |
67-68 |
44 |
68 |
RIC: Rango Intercuartil.
Además, se destaca que sólo dos ítems fueron evaluados con menos de 90%
del valor máximo, siendo estos; el ítem 12 de la categoría Apertura a la
comunicación enfermera(o)-paciente (“Le indican su nombre y cargo antes
de realizarle los procedimientos”), (76.5%) y el ítem 13 de la categoría
Disposición para la atención (“Le dedican el tiempo requerido para su
atención”), (86.3%). Además, 18 ítems fueron evaluados en su totalidad
con la valoración Siempre o Casi siempre (Tabla 3).
Tabla 3. Distribución de los pacientes (n= 51) según valoración del PCHE 3v.
Categoría/ítems relacionados |
Siempre (4) |
Casi Siempre (3) |
Algunas veces (2) |
Nunca (1) |
|||||
n |
% |
n |
% |
n |
% |
n |
% |
||
Cualidades del hacer de enfermería |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
1. Le hacen sentirse como una persona |
48 |
94.1 |
3 |
5.9 |
0 |
0 |
0 |
0 |
|
2. Le tratan con amabilidad |
51 |
100 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
|
6. Le hacen sentirse bien atendido cuando dialogan con usted |
47 |
92.2 |
4 |
7.8 |
0 |
0 |
0 |
0 |
|
7. Le hacen sentirse tranquilo(a), cuando están con usted |
51 |
100 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
|
8. Le generan confianza cuando lo(la) cuidan |
50 |
98.0 |
1 |
2 |
0 |
0 |
0 |
0 |
|
15. Le explican los cuidados usando un tono de voz pausado |
48 |
94.1 |
3 |
5.9 |
0 |
0 |
0 |
0 |
|
17. Le demuestran respeto por sus creencias y valores |
48 |
94.1 |
2 |
3.9 |
1 |
2 |
0 |
0 |
|
Apertura a la comunicación enfermera(o)-paciente |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
4. Le miran a los ojos, cuando le hablan |
48 |
94.1 |
3 |
5.9 |
0 |
0 |
0 |
0 |
|
5. Le dedican tiempo para aclararle sus inquietudes |
46 |
90.2 |
4 |
7.8 |
1 |
2 |
0 |
0 |
|
9. Le facilitan el diálogo |
46 |
90.2 |
3 |
5.9 |
2 |
3.9 |
0 |
0 |
|
10. Le explican previamente los procedimientos |
47 |
92.2 |
2 |
3.9 |
1 |
2 |
1 |
2 |
|
11. Le responden con seguridad y claridad a sus preguntas |
47 |
92.2 |
4 |
7.8 |
0 |
0 |
0 |
0 |
|
12. Le indican su nombre y cargo antes de realizarle los procedimientos |
39 |
76.5 |
7 |
13.7 |
5 |
9.8 |
0 |
0 |
|
14. Le dan indicaciones sobre su atención cuando usted lo requiere o según su situación de salud |
47 |
92.2 |
4 |
7.8 |
0 |
0 |
0 |
0 |
|
19. Le proporcionan información suficiente y oportuna para que pueda tomar decisiones sobre su situación de salud |
48 |
94.1 |
3 |
5.9 |
0 |
0 |
0 |
0 |
|
Disposición para la atención |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
3. Le muestran interés por brindarle comodidad durante su hospitalización |
50 |
98 |
1 |
2 |
0 |
0 |
0 |
0 |
|
13. Le dedican el tiempo requerido para su atención |
44 |
86.3 |
6 |
11.7 |
1 |
2 |
0 |
0 |
|
16. Le llaman por su nombre |
49 |
96.1 |
1 |
2 |
1 |
2 |
0 |
0 |
|
18. Le atienden oportunamente sus necesidades básicas (higiene, alimentación, evacuación urinaria e intestinal) |
50 |
98 |
1 |
2 |
0 |
0 |
0 |
0 |
|
20. Le manifiestan que están pendientes de usted |
48 |
94.1 |
3 |
5.9 |
0 |
0 |
0 |
0 |
|
21. Le permiten expresar sus sentimientos sobre la enfermedad y el tratamiento |
46 |
90.2 |
3 |
5.9 |
2 |
3.9 |
0 |
0 |
|
22. Responden oportunamente a su llamado |
47 |
92.2 |
3 |
5.9 |
1 |
2 |
0 |
0 |
|
23. Identifican sus necesidades de tipo físico, psicológico y espiritual |
46 |
90.2 |
4 |
7.8 |
1 |
2 |
0 |
0 |
|
24. Le escuchan atentamente |
47 |
92.2 |
3 |
5.9 |
1 |
2 |
0 |
0 |
|
25. Le preguntan y se preocupan por su estado de ánimo |
46 |
90.2 |
2 |
3.9 |
2 |
3.9 |
1 |
2 |
|
26. Le brindan un cuidado cálido y delicado |
48 |
94.1 |
2 |
3.9 |
1 |
2 |
0 |
0 |
|
27. Le ayudan a manejar el dolor físico |
49 |
96.1 |
1 |
2 |
1 |
2 |
0 |
0 |
|
28. Le demuestran que son responsables con su atención |
48 |
94.1 |
3 |
5.9 |
0 |
0 |
0 |
0 |
|
29. Le respetan sus decisiones |
49 |
96.1 |
2 |
3.9 |
0 |
0 |
0 |
0 |
|
30. Le indican que cuando requiera algo, usted les puede llamar |
51 |
100 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
|
31. Le respetan su intimidad |
50 |
98 |
1 |
2 |
0 |
0 |
0 |
0 |
|
32. Le administran a tiempo los medicamentos ordenados por el médico |
50 |
98 |
1 |
2 |
0 |
0 |
0 |
0 |
Al analizar la relación de la percepción del cuidado humanizado y las variables sociodemográficas, se comprobó que el sexo, área, red de apoyo y región no presentaron diferencias estadísticamente significativas, en relación al puntaje global de la PCHE 3v. y sus categorías. El rango etario no presentó diferencias estadísticamente significativas en las categorías Cualidades del hacer de enfermería y Apertura a la comunicación enfermera(o)-paciente. Sin embargo, en Disposición para la atención se estableció asociación significativa, detectando menor puntuación en participantes entre 18 y 49 años (Tabla 4).
Tabla 4. Puntaje global y por categorías de PCHE 3v. (mediana y [rango intercuartil]), según variables sociodemográficas
Variables |
Puntaje global PCHE |
Cualidades del hacer de enfermería |
Apertura a la comunicación enfermera(o)-paciente |
Disposición para la atención |
|
Sexo |
p=0.1210* |
p=0.9762* |
p=0.1535* |
p=0.2858* |
|
Masculino (n=25) |
127 [125-128] |
28 [28-28] |
32 [31-32] |
68 [67-68] |
|
Femenino (n=26) |
128 [127-128] |
28 [28-28] |
32 [32-32] |
68 [68-68] |
|
Área |
p=0.4075* |
p=0.2781* |
p=0.5273* |
p=0.6003* |
|
Urbana (n=37) |
127 [127-128] |
28 [28-28] |
32 [31-32] |
68 [67-68] |
|
Rural (n=14) |
128 [126-128] |
28 [28-28] |
32 [31-32] |
68 [68-68] |
|
Red de Apoyo |
p=0.2680* |
p=0.3755* |
p=0.5236* |
p=0.2118* |
|
Sí (n=47) |
128 [126-128] |
28 [28-28] |
32 [31-32] |
68 [67-68] |
|
No (n=4) |
128 [127.5-128] |
28 [28-28] |
32 [31.5-32] |
68 [68-68] |
|
Rango etario |
p=0.3585* |
p=0.8693* |
p=0.9734* |
p=0.0455* |
|
18-49 (n=28) |
127 [126-128] |
28 [28-28] |
32 [31-32] |
68 [66.5-68] |
|
50 y más (n=23) |
128 [127-128] |
28 [28-28] |
32 [31-32] |
68 [68-68] |
|
Región |
p=0.1440† |
p=0.0796† |
p=0.1927† |
p=0.3902† |
|
Los Lagos (n=20) |
127.5 [127-128] |
28 [28-28] |
32 [31-32] |
68 [67.5-68] |
|
Los Ríos (n=24) |
128 [127-128] |
28 [28-28] |
32 [31.5-32] |
68 [67.5-68] |
|
Otra (n=7) |
125 [98-128] |
28 [26-28] |
31 [24-32] |
68 [54-68] |
*Prueba U de Mann-Whitney; †Prueba H de Kruskal-Wallis
En cuanto a la relación con variables clínicas se observó que el
diagnóstico y la etapa de tratamiento no presentaron diferencias
significativas en las categorías Cualidades del hacer de enfermería y
Disposición para la atención, pero sí en Apertura a la comunicación
enfermera(o)-paciente y el puntaje global del PCHE. Existió menor
puntaje en pacientes con Mieloma y sujetos en etapa de
Remisión-Consolidación. Además, la variable días de hospitalización se
asoció significativamente con la categoría Disposición para la atención
donde hubo menor puntaje en aquellos con 16 días y más. Por último, la
variable de hospitalizaciones previas, no presentó diferencias
significativas en relación al puntaje global y las categorías del
instrumento PCHE 3v (Tabla 5).
Tabla 5. Puntaje global y por categorías de la PCHE 3v. (mediana y [rango intercuartil]) y las variables clínicas
Variables |
Puntaje global PCHE |
Cualidades del hacer de enfermería |
Apertura a la comunicación enfermera(o)-paciente |
Disposición para la atención |
Diagnóstico |
p=0.0118† |
p=0.4618† |
p=0.0043† |
p=0.1997† |
Linfoma (n=28) |
128[127-128] |
28 [28-28] |
32 [32-32] |
68[68-68] |
Leucemia (n=15) |
128[124-128] |
28 [28-28] |
32 [30-32] |
68[67-68] |
Mieloma (n=8) |
125[111.5-127] |
28 [27-28] |
30 [26.5-31.5] |
67.5[60-68] |
Etapa del Tratamiento |
p=0.0144† |
p=0.1579† |
p=0.0084† |
p=0.0707† |
Inducción (n=40) |
128[127-128] |
28 [28-28] |
32 [31-32] |
68[68-68] |
Remisión-Consolidación (n=11) |
125[109-128] |
28 [26-28] |
31 [26-32] |
68[57-68] |
Días de hospitalización |
p=0.3242* |
p=0.0895* |
p=0.5282* |
p=0.0242* |
≤ 15 (n=26) |
128[127-128] |
28 [28-28] |
32 [31-32] |
68[68-68] |
16 y más (n=25) |
128[124-128] |
28 [28-28] |
32 [30-32] |
68[66-68] |
Hospitalizaciones previas |
p=0.9647* |
p=0.5853* |
p=0.7657* |
p=0.5963* |
No (n=35) |
128 [126-128] |
28 [28-28] |
32 [31-32] |
68 [67-68] |
Si (n=16) |
127.5 [126.5-128] |
28 [28-28] |
32 [30.5-32] |
68[67.5-68] |
*Prueba U de Mann-Whitney; †Prueba H de Kruskal-Wallis
Este estudio ha permitido establecer la percepción de comportamientos de
cuidados humanizados de enfermería por parte de pacientes hospitalizados
en una Unidad de Hemato-Oncología destacando la alta valoración que se
asigna a dichos cuidados. Adicionalmente, se ha encontrado que algunas
variables sociodemográficas y clínicas están relacionadas con la
percepción del paciente. Concordantes con nuestros hallazgos, resultados
en un contexto similar chileno destacan que 86% de los pacientes
hospitalizados consideraron que “siempre” recibieron un cuidado
humanizado.(14) Esta misma idea se sostiene en otros contextos, ya que
en Perú, más recientemente, se reportó una percepción en grado excelente
en 84% de los pacientes de diferentes servicios de hospitalización(15) y
en Colombia un 72% brindó la misma calificación.(16) En tanto, en México
recientemente se reportó que 67% de los participantes del contexto de
hospitalización quirúrgica, percibieron el comportamiento de cuidado
humanizado como favorable.(17) No obstante, otra experiencia colombiana
reportó que solo un poco más de la mitad de los pacientes estudiados
(54.5%) consideró que “siempre” se percibe comportamiento de cuidados
humanizados.(18)
Desde el punto de vista de factores sociodemográficos, en nuestro
trabajo no se encontró asociación con el sexo de los pacientes, en tanto
la edad estuvo asociada a la percepción de cuidado humanizado en los
ámbitos incluidos en la categoría Disposición para la atención, donde se
observó menor puntaje en personas menores de 50 años. Esto coincide en
parte con lo reportado por Echevarría(15) quien no encontró asociación
de la calidad del cuidado humanizado con las variables sexo y
edad.
Desde el punto de vista clínico, los días de hospitalización fueron uno
de los factores asociados significativamente a la categoría Disposición
para la atención del comportamiento del cuidado humanizado, pero no hubo
relación con la hospitalización previa. En la experiencia colombiana ni
los días de hospitalización ni el antecedente de hospitalización previa
se relacionaron con el comportamiento de cuidado humanizado.(18) En el
mismo contexto clínico, en pacientes en etapa de remisión-consolidación
se evidenció menor frecuencia en algunos comportamientos del cuidado
enfermero vinculados al cuidado humanizado en el ámbito de la Apertura a
la comunicación enfermera(o)-paciente. La observación empírica permite
suponer que esta percepción está dada en, primera instancia, por la
mayor exposición a los cuidados y un mayor tiempo de hospitalización de
manera que se hace más crítico a la atención que recibe y a la relación
dialéctica que se establece con el profesional de enfermería.
Cualquiera sea el escenario, siempre otorgar cuidado humanizado permite
mejorar la calidad de la existencia de las personas, ya que trabajar con
la sensibilidad humana permite modificar y/o potenciar las conductas
positivas que inciden en un proceso de enfermedad, y además confirmar
que la esencia de enfermería, el cuidado, es significativo y genera
impacto en la persona cuando es humanizado, ya que los profesionales son
guiados por valores que buscarán siempre máximo bienestar del otro.
Como concluye Beltrán(19) a partir de su estudio fenomenológico en
pacientes oncológicos, el cuidado humanizado se enmarca finalmente en la
interacción enfermera-paciente, la cual implica demostrar disposición e
interés en el sujeto de cuidado más allá de lo técnico, considerar
aspectos y valores éticos del cuidado y, por último, poseer habilidad
comunicativa para entablar una relación dialógica significativa con el
otro, considerando sus características individuales y las de su entorno.
Limitaciones y fortalezas. Algunas limitaciones de este trabajo deben
ser consideradas para interpretar y valorar sus hallazgos y alcances.
Podemos reconocer que, si bien se reclutó a todos los pacientes de un
periodo, la naturaleza no probabilística de la selección limita en parte
la validez externa de este trabajo. Desconocemos, por otro lado, si
puede existir un comportamiento estacional en la percepción usuaria dado
que la selección de los sujetos ocurrió en una extensión acotada de
tiempo. Por último, el instrumento aplicado para evaluar el cuidado
humanizado, si bien es ampliamente utilizado, no dispone de validación
rigurosa al contexto chileno y aunque se haya aplicado previamente en
nuestro propio medio, hay que reconocer que igualmente podría afectarse
la validez de la medición.
No obstante, lo anterior, este trabajo tiene fortalezas como haber
desarrollado la recolección de datos de manera estándar por parte de un
único investigador y que el análisis efectuado cumplió con la
rigurosidad metodológica requerida dando el tratamiento estadístico
pertinente.
Conclusión. El cuidado de enfermería que se orienta a
la provisión de servicios de manera humanizada es reconocido
favorablemente por los pacientes. Las unidades de oncología requieren de
profesionales idóneos que demuestren competencias en los distintos
ámbitos del desempeño clínico, integrando los aspectos procedimentales,
técnicos y aquellos dirigidos al apoyo emocional, la capacidad de
priorizar las demandas de atención y la disposición a la comunicación.
En ello es requerido identificar potenciales factores sociodemográficos
y clínicos que podría requerir mayor énfasis en la relación dialéctica
enferma-paciente.
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