Editorial

Tratados de Libre Comercio: ¿Cuáles deben ser los nuevos paradigmas productivos?

 

Esa debería ser la pregunta ante la andanada de tratados de libre comercio que se vienen ”empollando” con diversos países y bloques económicos.

Frente a la difícil situación de intercambio económico con Venezuela -uno de nuestros principales socios comerciales- y la dilatada firma del TLC por los Estados Unidos, secomprende la febril búsqueda recientemente emprendida de nuevos horizontes para nuestras exportaciones. Es claro que no se deben mantener todos los huevos en una misma canasta.

Sin embargo, antes de aplaudir todos los compromisos que se están firmando, se debería primero propiciar un profundo debate sobre algunas potenciales implicaciones de esas alianzas para el subsector pecuario y comenzar a prepararnos para afrontarlas, buscando evitar la experiencia de principios de los años noventa cuando diversos sectores de la economía recibieron –casi sin aviso ni anestesia- la traumática “apertura económica”.

En el caso del congelado TLC con Estados Unidos, su dilación al menos ha ofrecido suficiente tiempo para debatir las potenciales oportunidades y amenazas previstas para la industria pecuaria Colombiana. El que hayamos aprovechado o no ese tiempo para estar preparados una vez el acuerdo entre en vigencia, es otra discusión.

Con respecto al TLC con Europa, un asunto que amerita toda la atención es el de lossubsidios al sector agropecuario en la “zona Euro”; no se necesita un doctorado en economíapara darse cuenta que no se puede competir con los altamente subsidiados productospecuarios Europeos. El gremio lechero nacional ya puso –y con razón- el grito en el cielo,previendo una inminente quiebra. La respuesta del gobierno ante dicha preocupación esque nos podemos tranquilizar, pues a última hora convinieron que Europa nos “regalará”unos Euros para reconvertir la cadena lechera…(será que esa platica alcanza para lograrel milagrito?).

Otro asunto, bien puntual por cierto, pero no menos trascendental para el sector pecuario Colombiano, es la disparidad en las regulaciones sobre bienestar animal y uso de medicamentos. Como ejemplo, preocupa el hecho de que los antibióticos utilizados como promotores de crecimiento en Colombia están totalmente prohibidos en Europa; tampoco se requiere un doctorado en nutrición animal para entender que gracias a los mismos, diversas explotaciones animales mejoran sustancialmente su competitividad -vía ganancia de peso yconversión alimenticia. Si algún día Colombia tuviera la capacidad de producir en suficiente cantidad para exportar, digamos, carne de cerdo a Europa, sólo podría hacerlo si estuviera libre de antibióticos –los cuales, dicho sea de paso, representan una de las pocas ventajas competitivas que tenemos.

Dado que los EEUU han sido por décadas nuestro principal socio comercial, los modelos productivos del país se han construido sobre los dictados del modelo Americano, incluyendo, por ejemplo, las regulaciones sobre uso de antibióticos y sobre bienestar animal. ¿Será entonces que debemos replantear nuestros paradigmas productivos para acoplarlos… a cuál de todos los mercados que estamos abriendo?

El llamado es a propiciar un debate abierto a nivel de academia y gremios pecuarios sobre estas y otras implicaciones puntuales que no se han discutido públicamente de manera suficiente.

 

Jorge H Agudelo

Editor RCCP