Densidad mineral ósea en niños y adolescentes. Revisión de literatura

Autores/as

  • Jason Cardona Gómez Universidad de Antioquia

Palabras clave:

Pico de masa ósea, Osteoporosis, Actividad física, Infancia, Adolescencia

Resumen


La osteoporosis es una enfermedad esquelética que se caracteriza por la disminución de la masa ósea y actualmente es un grave problema de salud pública a nivel mundial por la alta prevalencia y por sus costos sanitarios. En Colombia, los costos que conlleva tener una fractura de cadera están calculados en 6500 dólares por persona. El riesgo de fracturas es alto e incrementa con la edad; se estima que la probabilidad de que una mujer blanca mayor de 50 años presente fractura de cadera es del 14% y del 6% en mujeres de raza negra, siendo la raza un factor importante a la hora de determinar la posibilidad de sufrir fracturas. Es primordial saber que uno de cada cinco pacientes de fractura de cadera morirá un año después de ocurrido el evento. Una muy buena medida para prevenir la aparición de la osteoporosises es la actividad física, que tiene un efecto osteogénico positivo, por lo que se convierte en un factor protector de esta patología debido al aumento del pico de masa ósea y a la reducción de las caídas (una de las principales causas de fracturas). Se han realizado numerosas investigaciones y revisiones del tema donde se correlaciona directa y positivamente el efecto del ejercicio con la densidad mineral ósea (cantidad de hueso por unidad de área) en todas las edades. Sin embargo, algunas investigaciones sugieren que las actividades físicas de alto impacto son las que más ganancias a nivel óseo generan. Por ejemplo, en Inglaterra se estudió a 724 adolescentes que hicieron ejercicio físico de acuerdo al nivel de impacto, clasificado en gravedad 1 a 5, en actividades físicas como caminar, caminar rápido, trotar, trotar a mas de 10 kilómetros por hora y saltar, respectivamente, y se concluyó que aquellos ejercicios físicos por encima de la gravedad 3 se relacionaron positivamente con densidad mineral ósea del cuello femoral. Con respecto a la edad para obtener mayores ganancias óseas, parecen ser la infancia y la adolescencia épocas de la vida muy sensibles e importantes para lograr mayores ganancias en el hueso, en comparación con la adultez y la tercera edad. Parece ser aun más importante hacer actividad física de acuerdo a la etapa Tanner porque puede ser un indicador muy confiable a la hora de obtener mayores ganancias óseas pues, según diversas investigaciones, las etapas 2 y 3 de Tanner son de las que más ganancias a nivel de hueso presentan y desde ahí se puede pensar en el ejercicio como herramienta para disminuir las posibilidades de padecer osteoporosis en edad avanzada. No obstante se plantean algunas interrogantes: ¿Todo tipo de actividad física es efectiva a la hora de generar una respuesta positiva en el hueso?, ¿En todas las edades se evidencia los efectos positivos del ejercicio de igual proporción?, ¿Hay una edad ideal para esperar mayores beneficios de la actividad física?, ¿Qué tan importante es la etapa infancia y la adolescencia para conseguir mayores ganancias óseas?

|Resumen
= 171 veces | PDF
= 138 veces|

Descargas

Los datos de descargas todavía no están disponibles.

Biografía del autor/a

Jason Cardona Gómez, Universidad de Antioquia

Estudiante de décimo semestre de Licenciatura en Educación Física, Instituto Universitario de Educación Física - Universidad de Antioquia.

Citas

Abajo, S., & Márquez, S. (2009). Salud y efectos beneficiosos de la actividad física. En S. Márquez & N. Garatachea, Actividad física y salud (pp.3-13). España: Fundación Universitaria Iberoamericana.

Arango, E. (2009) ¿Tiene el ejercicio algún efecto benéfico en el mantenimiento y recuperación de la salud ósea? En F. Patiño & J. Márquez, Actividad física y ejercicio físico en salud: retos en un contexto globalizado (pp. 95-109) Medellín: Funámbulos Editores. Documento

Blimkie, C., Rice, S., Webber, C., Martin, J., Levy, D., & Gordon, C. (1996). Effects of resistance training on bone mineral content and density in adolescent females. Canadian Journal of Physiology and Pharmacology, 74, 1025-33. Documento

Bonjour, J., Chevalley, T., Ferrari, S., & Rizzoli, R. (2009). The importance and relevance of peak bone mass in the prevalence of osteoporosis. Salud Pública de México, 5(Supl.5), s5-s17. Documento

Bonjour, J., Theintz, G., Law, F., Slosman, D., & Rizzoli, R. (1995). Peak bone mass: facts and uncertainties. Archives de Pédiatrie, 2(5), 460-8. Documento

Bradney, M., Pearce, G., Naughton, G., Sullivan, C., Bass, S., Beck, T., Carlson, J., & Seeman, E. (1998). Moderate exercise during growth in prepubertal boys: changes in bone mass, size, volumetric density, and bone strength: a controlled prospective study. Journal of Bone and Mineral Research, 13, 1814-21.

Burrows, M. (2007). Exercise and bone mineral accrual in children and adolescents. Journal of Sports Science and Medicine, 6, 305-312. Documento Calafat, C. (2007). Deporte y masa ósea (II). Características del ejercicio físico que condicionan el modelado y remodelado óseo. Apunts Medicina del’esport, 154, 92–8. Documento

Calafat, C. (2007). Ejercicio físico y masa ósea (I). Evolución ontogénica de la masa ósea e influencia de la actividad física sobre el hueso en las diferentes etapas de la vida. Apunts Medicina Del’esport, 153, 40–6. Documento

Chalem, M. & Portocarrero, J. (1997). Enfermedades metabólicas del hueso. En F. Chalem (Ed.), Medicina Interna, 3ªEd. (pp.1789). Bogotá: Fundación Instituto de Reumatología e Inmunología.

Chesnut, C. (1991). Theoretical overview: bone development, peak bone mass, bone loss and fracture Risk. American Journal of Medicine, 91(5B), 2S-4S.

Deere, K., Sayers, A., Rittweger, J., & Tobias, J. (2012). Habitual levels of high, but not moderate or low impact activity are positively related to hip BMD and geometry: results from a population-based study of adolescents. Journal of Bone and Mineral Research, 27(9), 1887–95. Documento

Deere, K., Sayers, A., Smith, G., Rittweger, J., & Tobias, J. (2012). High impact activity is related to lean but not fat mass: findings from a population-based study in adolescents. International Journal of Epidemiology, 41, 1124–31. Documento

Fernández, I., Alobera, M., Del Canto, M., & Blanco, L. (2006). Bases fisiológicas de la regeneración ósea II. El proceso de remodelado. Medicina Oral, Patología Oral y Cirugía Bucal, 11(2), E151-7. Documento

Gibbons, M., Gilchrist, N., Frampton, C., Maguire, P., Reilly, P., March, R., & Wall, C. (2004). The effects of a high calcium dairy food on bone health in pre-pubertal children in New Zealand. Asia Pacific Journal of Clinical Nutrition, 13(4), 341-347. Documento

Hofbauer, L., Khosla, S., Dunstan, C., Lacey, D., Spelsberg, T., & Riggs, B. (1999). Estrogen stimulates gene expression and protein production of osteoprotegerin in human osteoblastic cells. Endocrinology, 140, 4367-70. Documento

Hui, S., Slemenda, C., & Johnston, C. (1988). Age and bone mass as predictors of fracture in a prospective study. Journal of Clinical Investigation, 81, 1804-9. Documento

Kanis, J. A., & Johnell, O. (2005). Requirements for DXA for the management of osteoporosis in Europe. Osteoporosis International, 16(3), 229-38. Documento Karlsson, M., Nordqvist, A., &

Karlsson, C. (2008). Physical activity increases bone mass during growth. Food & Nutrition Research, 52, 10.3402/fnr.v52i0.1871. Documento

Mackelvie, K., McKay, H., Khan, K., & Crocker, P. (2001). A school based exercise intervention augments bone mineral accrual in early pubertal girls. Journal of Pediatrics, 139(4), 501-8. Documento

Martínez, V., Moreno, J., & Dalmau, J. (2012) Recomendaciones de ingesta de calcio y vitamina D: posicionamiento del comité de nutrición de la asociación Española de pediatría. Anales de Pediatría, 77(1):57.e1-57.e8. Documento

National Osteoporosis Foundation (2007). Making progress through partnerships. 2007 Annual report. USA: Author. Documento

Patiño, F., & Márquez, J. (2009). ¿Tiene el ejercicio algún efecto benéfico en el mantenimiento y recuperación de la salud ósea? En E. Arango (Ed.), Actividad física y ejercicio físico en salud: retos en un contexto globalizado (pp.95-109). Medellín: Funámbulos editores. Documento

Peña, A. (2003). Efectos del ejercicio sobre la masa ósea y la osteoporosis. Rehabilitación, 37(6), 339-53.

Petit, M., Mckay, K., Mackelvie, A., Heinonen, K., Khan, M., & Beck, A. (2002). A Randomized School-Based Jumping Intervention Confers Site and Maturity-Specific Benefits on Bone Structural Properties in Girls: A Hip Structural Analysis Study. Journal of Bone and Mineral Research, 17(3), 363-72. Documento

Planas, J., & Morote, J. (2006). La densitometría ósea: un nuevo método diagnóstico para el urólogo. Archivos Españoles de Urología, 59(10), 1031-40. Documento

Pocock, N., Eisman, J., Hopper, J., Yeates, M., Sambrook, P., & Eberl, S. (1987). Genetic determinants of bone mass in adults. A twin study. Journal of Clinical Investigation, 80 (3), 706-10. Documento

Reuter, C., Stein, C., & Vargas, D. (2012). Massa óssea e composição corporal em estudantes universitarios. Revista da Associação Medica do Brasileira, 58 (3), 328-34. Documento

Shaw, J., Witze, K., & Winters, K. (2001). Exercise for skeletal health and osteoporosis prevention. In: ACSM, ACSM’S Resource Manual for guidelines for exercise testing and prescription (4 th Ed.). USA: Wolters Kluwer.

Vainionpaa, A., Korpelainen, R., Vihriala, E., Rinta-Paavola, A., Leppaluoto, J., & Jamsa, T. (2006). Intensity of exercise is associated with bone density change in premenopausal women. Osteoporosis International, 17, 455–63.

Descargas

Publicado

2015-09-25

Cómo citar

Cardona Gómez, J. (2015). Densidad mineral ósea en niños y adolescentes. Revisión de literatura. VIREF Revista De Educación Física, 4(3), 58–73. Recuperado a partir de https://revistas.udea.edu.co/index.php/viref/article/view/24428

Número

Sección

Artículo de revisión