VIH/SIDA en las Américas: situación y perspectivas. Reducción de la transmisión vertical del VIH en Colombia

  • Ricardo García Bernal Onusida

Resumen

Veintitrés años después de reportado el primer caso en el continente africano, el SIDA se ha convertido en la primera causa de mortalidad en adultos y se estima que cerca de 30 millones de personas -el 77% del total mundial-viven con la infección en los países subsaharianos. El nivel y velocidad de propagación de la epidemia en Latinoamérica y el Caribe distan mucho de lo observado en África, pero las tendencias observadas en los países son muy variables y pueden serlo aún más las tendencias recientes. Hace diez años, la mayoría de países subsaharianos registraban datos de seroprevalencia similares a los reportados hoy por los países de Centroamérica y el Caribe. En varios países del Caribe se reportan prevalencias mayores del 2%, siendo Haití el país más afectado, con una prevalencia mayor del 5% y una reducción de la esperanza de vida al nacer (EVN) de 12 años (60 a 48 años). Prevalencias mayores del 1% se encuentran en algunos países centroamericanos, particularmente Honduras y Belice. Recordemos que las tendencias recientes de la epidemia no siempre son reflejadas por las prevalencias nacionales, por cuanto las dinámicas de propagación pueden ser muy diferentes entre países con prevalencias semejantes. El caso de los países centroamericanos mencionados, donde se observa la mayor velocidad de propagación de la infección en la subregión, sugiere un alto número de infecciones ocurridas durante la última década. En América del Sur, las tendencias nacionales de la epidemia son muy variadas. En los países del área andina (Perú, Ecuador, Bolivia) aún se observa el predominio de la transmisión entre hombres que tienen sexo con hombres (HSH). En Colombia y Venezuela se observa una transición gradual, más evidente en algunas regiones de Colombia, hacia el predominio de la transmisión heterosexual. En Argentina, Uruguay y el sur de Brasil, la transmisión entre usuarios de drogas intravenosas aporta alrededor del 30% de los casos reportados. La mayoría de los países latinoamericanos están clasificados como de ingreso medio bajo, con un índice medio de desarrollo humano. Estos indicadores, sin embargo, no representan una situación intermedia entre los países más pobres y los países industrializados, sino el resultado del efecto ponderado de algunos progresos conseguidos por los sectores financieros, visibles en las grandes capitales y ocultan la extrema pobreza en que viven las grandes mayorías. En Latinoamérica se vive la mayor brecha en la distribución de ingresos y riquezas de todo el planeta y Colombia es, después de Brasil, el segundo país con mayor inequidad social en el continente, donde menos del veinticinco por ciento de la población es propietaria de más del 70% de los recursos. Los análisis efectuados en los últimos años sobre el impacto de la epidemia en África, concluyen que independientemente de los comportamientos sexuales – tradicionalmente asumidos como la causa principal de la explosión de la epidemia en este continente - otros factores fuertemente asociados son la pauperización y extrema pobreza de estos países, determinantes de los altos niveles de morbilidad y desnutrición y de la falta de acceso a servicios de educación y salud. Podemos entonces concluir que la severa inequidad social y económica que viven los países latinoamericanos constituye un contexto propicio para que la epidemia del Sida alcance dimensiones catastróficas en las dos décadas siguientes.   Proyecto Madre- Hijo. Alrededor de 14 millones de mujeres en edad reproductiva viven actualmente con la infección por VIH/ Sida, lo cual corresponde al 48% de los casos reportados globalmente. Aunque Los países del África Subsahariana son los más afectados, el riesgo de infección para las mujeres que viven en Asia y América Latina está aumentando a medida que la epidemia se sigue “feminizando” en estas regiones. En Colombia, se estima que las mujeres en edad reproductiva aportan el 20% del total de personas que viven con el VIH y/o Sida. El primer caso de transmisión madre-hijo en Colombia se informó en 1987. Desde entonces y hasta diciembre de 2003, se habían registrado 1.266 casos de infección pediátrica, con un aumento sostenido desde 1995. El aumento observado en el número de mujeres infectadas, particularmente las mujeres con compañeros sexuales estables, permite predecir un aumento en la transmisión vertical del VIH. El Proyecto Nacional para la Reducción de la Transmisión Madre-Hijo, coordinado por una alianza interinstitucional conformada por ONUSIDA, el Instituto Nacional de Salud y la Federación Nacional de Cooperativas de Hospitales – Redsalud, se gestó a partir de la experiencia previa de siete iniciativas regionales apoyadas por ONUSIDA desde 1999. La Unión Europea aprobó la financiación del proyecto de cobertura nacional, cuya implementación se inició en abril de 2003. Los recursos del proyecto están orientados a la atención de las mujeres de los estratos socio-económicos de mayor vulnerabilidad. El propósito principal del proyecto es implementar un programa nacional de reducción de la transmisión vertical del VIH, basado en una intervención integrada a todos los programas de atención y control prenatal y perinatal existentes en el país. Los objetivos específicos incluyen promover el reconocimiento y la conciencia entre las mujeres colombianas, de la importancia de practicarse la prueba diagnóstica para VIH; ofrecer las pruebas diagnósticas en forma gratuita y oportuna, como parte de la atención prenatal; proveer atención integral a las mujeres embarazadas infectadas, incluyendo tratamiento antiretroviral; brindar apoyo psicosocial a las mujeres embarazadas infectadas y a sus familias; promover y obtener que las entidades aseguradoras del Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS) se involucren y comprometan con el proyecto; y promover y apoyar la implementación de una política específica de salud pública dirigida a mantener en el nivel mínimo el riesgo de la transmisión madre – hijo del VIH en el país. Entre las actividades llevadas a cabo se incluyen la concertación y coordinación con los autoridades de salud publica regionales; el diseño, producción y pautaje de la campaña de mercadeo social “A tu hijo transmítele solo amor”, basada en dos comerciales de T.V, cuñas radiales, afiches y folletos informativos; la capacitación de los equipos regionales en consejería pre y post prueba, en manejo clínico de la infección y en técnicas y modelos de intervención para la provisión de apoyo psicosocial a las mujeres infectadas con VIH y a sus familiares. Asimismo, se realizan acciones de abogacía para la afiliación de las madres infectadas y de sus neonatos al SGSS; sin embargo, existen aún dificultades para la afiliación de las madres, considerada como “selección adversa” por parte de algunas entidades aseguradoras. Hasta julio de 2004, cerca de 73.000 mujeres embarazadas se han practicado la prueba de ELISA y a 193 (0.26%) de ellas se les ha diagnosticado la infección por VIH. Los cinco departamentos con mayor número de pruebas practicadas son Valle del Cauca, Antioquia, Atlántico, Risaralda y Norte de Santander, los cuales aportan el 47% del total de pruebas practicadas. Los mayores porcentajes de seropositividad se han registrado en Sucre (0.7%), Santander (0.6%), Bolívar y Guajira (0.5%), información coherente con el predominio de la transmisión por contacto heterosexual evidenciado desde comienzos de los años noventa en la Costa Atlántica y en los Santanderes. El 59% de las mujeres diagnosticadas están entre los 20 y 30 años de edad y el 19 % entre los 15 y 19 años. La sostenibilidad del proyecto una vez concluida la cooperación externa, dependerá de la visión y del compromiso de las instituciones de salud pública y de las entidades aseguradoras del SGSSS. La continuidad de esta iniciativa como política de salud pública se debe constituir en elemento fundamental de la respuesta nacional a la epidemia, si se espera mantener la prevalencia de infección a nivel nacional por debajo del 1%.

Biografía del autor/a

Ricardo García Bernal, Onusida
 Asesor nacional Onusida, Bogotá D.C.
Publicado
2004-03-14
Sección
Resúmenes